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Actualización de EEPROM del Raspberry Pi 5 bloquea upgrades de RAM manuales

La versión pieeprom-2024-09-23.bin introduce una comprobación estricta del tamaño de la RAM durante el arranque y genera el error "SDRAM mismatch" si detecta una capacidad distinta a la de fábrica.

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La Raspberry Pi Foundation ha lanzado la actualización pieeprom-2024-09-23.bin para el Raspberry Pi 5. A partir de ahora el firmware de la EEPROM verifica la capacidad de la RAM en cada arranque. Si la cantidad de memoria detectada no coincide con la configurada de fábrica (8 Gbit, código 0x07), el bootloader aborta con el código 9 y muestra el mensaje "SDRAM mismatch".

2.41 Expected configuration 8 Gbit (0x07)
2.44 Actual configuration 32 Gbit (0x05)
2.48 USB-OTG disconnect
2.51 BOOT ERROR: code 9 - 'SDRAM mismatch'

Esta medida impide que usuarios con habilidades para desoldar y volver a soldar los chips BGA de RAM, o que simplemente sustituyan módulos de memoria para reducir costes, puedan arrancar el dispositivo. La razón que ofrece la Fundación es la estabilidad del sistema, aunque no se han publicado pruebas o documentación que justifiquen la restricción.

El cambio afecta a cualquier intento de modificar la memoria del Pi 5, ya sea para instalar módulos de mayor capacidad o para reutilizar chips sueltos. Además, el autor de la queja señala que los foros oficiales de Raspberry Pi eliminan rápidamente los hilos que discuten este tema, lo que dificulta aún más la difusión de soluciones o work‑arounds.

Implicaciones para los usuarios

  • Derecho a reparar: la limitación se percibe como una barrera al Right to Repair, obligando a comprar versiones con mayor capacidad de fábrica.
  • Entorno de producción: en despliegues masivos donde se consideren upgrades de RAM para mejorar rendimiento, la actualización obliga a replantear la arquitectura o a adquirir hardware nuevo.
  • Posibles alternativas: hasta ahora no se ha documentado un método oficial para evitar la comprobación sin volver a una versión anterior de la EEPROM, lo que obliga a los administradores a decidir entre mantener la versión actual y perder la capacidad de upgrade, o retroceder a una versión anterior que ya no recibe actualizaciones de seguridad.

En resumen, la nueva EEPROM cierra la puerta a modificaciones de hardware no autorizadas y genera incertidumbre sobre el futuro de las actualizaciones de firmware en la línea Raspberry Pi.