Wanderer, la base de rutas autoalojada, estrena app móvil en beta pública
El planificador de rutas self-hosted y federado abre beta nativa para iOS y Android, con mapas offline y navegación giro a giro. Los administradores de instancias tendrán que tocar la configuración del backend.

Wanderer, el planificador de rutas autoalojado y conectado al fediverso, ya tiene aplicación nativa. El proyecto ha abierto la beta pública para iOS y Android con mapas descargables, navegación giro a giro sin conexión y grabación GPS en segundo plano. La versión es la 0.1.0-beta.16, y quien administre una instancia tiene trabajo previo si quiere que sus usuarios entren desde el móvil.
Qué trae la app
Búsqueda de rutas contra la instancia propia y contra las instancias con las que federa, con filtros por categoría, dificultad, distancia y desnivel. Planificación por anclajes sobre el mapa: se tocan puntos y el enrutador los une siguiendo caminos, con perfil de senderismo y cuatro perfiles de bici. Grabación de trayecto con distancia, desnivel acumulado, velocidad y tiempo en movimiento, que sigue sumando con la app en segundo plano y sin cobertura. Mapas offline por regiones completas, rutas incluidas, y navegación giro a giro que también funciona sin red mientras graba el track.
Para los administradores, el asunto no termina en instalar la app: hay que revisar la configuración del backend para que la instancia sea compatible, y el proyecto publica una guía aparte para ese paso. Sin él, la aplicación no habla con el servidor propio.
Los usuarios de iOS e iPadOS necesitan la 15 o superior y entran por TestFlight. En Android hace falta la 8 o superior, con test abierto en Google Play o descargando el APK desde GitHub para quien no quiera pasar por la tienda de Google. Las notas de la versión y el APK están en las notas de la versión.
Beta, y se nota
El propio autor avisa: no conviene fiarse solo de la app para navegar y hay que llevar un mapa de respaldo, digital o en papel. No es una advertencia de trámite. El objetivo declarado es alcanzar la paridad con la interfaz web, que todavía conserva funciones que no han llegado al móvil, y hay publicada una tabla comparativa con lo que funciona en cada sitio.
Los fallos se reportan con una plantilla específica que pide dispositivo, sistema operativo y versión de la instancia, un detalle que ahorra idas y vueltas a quien mantiene el servidor.
Para quien administra una instancia, el interés va más allá de la app en sí. Wanderer es una pieza más del catálogo de software autoalojado con federación, y cada cliente nuevo obliga a tocar configuración del backend y a pensar en compatibilidad entre versiones: si actualizas el servidor y la app va por detrás, el usuario que reclamabas se marcha a otra cosa. El proyecto no ha dado fechas para la versión estable ni para cerrar la lista de funciones pendientes.


