vivo enseña BlueCode, un agente de programación para el móvil, y un MoE de 30.000 millones
La compañía china ha mostrado un agente de código que funciona en el teléfono y estudia llevar un modelo BlueLM con arquitectura MoE de 30.000 millones de parámetros al dispositivo.

vivo ha enseñado BlueCode, un agente de programación pensado para ejecutarse en el propio teléfono en lugar de en una máquina de desarrollo o en la nube. La compañía lo presentó en su Developer Conference 2026, el mismo escenario donde desveló que estudia un modelo BlueLM con arquitectura MoE de 30.000 millones de parámetros para despliegue on-device.
El anuncio llega junto al resto de la estrategia Blue Heart de la compañía y a las nuevas versiones de sus sistemas operativos, OriginOS 7 y BlueOS 4. La información publicada hasta ahora es escasa: no hay demo pública del agente, no se ha detallado qué lenguajes cubre ni cómo se integra con un repositorio, y tampoco hay fecha de disponibilidad. Es un preview, no un producto.
Qué implica un agente de código en el teléfono
La idea no es nueva en su planteamiento, pero sí poco frecuente en su ejecución. Un agente de programación necesita leer y escribir archivos, ejecutar pruebas y mantener contexto de un proyecto. En un móvil eso choca con dos límites: la memoria disponible y el presupuesto térmico y de batería. De ahí que la parte del anuncio más relevante para quien administra infraestructura sea el modelo.
Un MoE de 30.000 millones de parámetros con activación dispersa permitiría, en teoría, mantener la calidad de un modelo grande consumiendo solo una fracción de los parámetros por token. Sigue siendo mucho peso para un teléfono, así que la pregunta obvia es la cuantización: en 4 bits, esos 30.000 millones ocupan del orden de 15 GB, que es más de lo que la mayoría de móviles puede reservar a una sola aplicación. Cuantizaciones más agresivas reducen el tamaño a costa de precisión, y en código la precisión se nota.
vivo no ha publicado detalles de arquitectura, número de expertos activos ni benchmarks. La cifra de parámetros es lo único concreto, y viene de la propia compañía.
Para un desarrollador, lo interesante es si BlueCode se queda en una demo de conferencia o acaba siendo algo que se pueda apuntar a un repositorio y usar sin conexión, en un avión o en una planta. Ese es un caso de uso real y hoy está mal cubierto: los asistentes de código existentes asumen conectividad y envían el contexto a un servidor, algo que muchas empresas no permiten con su código propietario. Un agente que corra entero en el dispositivo esquiva ese problema por construcción, siempre que el rendimiento aguante.
Queda por ver el reparto de tareas entre el teléfono y la nube: casi ningún fabricante intenta hoy la inferencia completa en local para cargas de trabajo largas. Si vivo confirma especificaciones, licencia y disponibilidad, el anuncio pasará de ser un titular de conferencia a algo que se pueda evaluar. Por ahora hay un nombre, una arquitectura y una cifra.


