Uno de cada cinco dominios nuevos es una estafa, según informe
Un informe de Interisle sobre el registro de dominios gTLD estima que hasta el 20% de los nuevos dominios se usan para estafas.
Un informe de Interisle sobre el registro de dominios de nivel superior genéricos (gTLD) revela que una proporción alarmante de los nuevos dominios se utiliza para cometer estafas. Según el estudio, al menos el 10% de los 85 millones de dominios gTLD registrados en 2025 son abusivos, y la tasa real podría acercarse al 20%. Esto significa que uno de cada cinco dominios nuevos es una estafa.
Terence Eden, que ha analizado el informe en su blog, lo califica sin rodeos de «crisis sangrienta». Señala que 8,5 millones de esos dominios ya aparecen en listas negras desde mayo de 2025, y que ICANN, el organismo que coordina la asignación de nombres en internet, lleva años discutiendo el problema sin avances concretos.
El fraude a través del DNS no es nuevo. Los ciberdelincuentes aprovechan el bajo coste y la rapidez del registro de dominios para lanzar campañas de phishing y malware, cambiando de dominio constantemente para evadir los filtros. Lo que cambia ahora es la escala: el crecimiento de las nuevas extensiones genéricas ha multiplicado la superficie de ataque. Cada nuevo gTLD es una oportunidad para el abuso, y los registradores, a menudo más interesados en el volumen que en la verificación, facilitan el trabajo a los estafadores.
Para los administradores de sistemas y los equipos de seguridad, este informe de Interisle subraya la importancia de mantener actualizadas las listas de bloqueo y de monitorizar las nuevas apariciones de dominios sospechosos. También abre un debate sobre las responsabilidades de los registradores y de la propia ICANN: ¿deben exigir más controles de identidad en el registro de dominios? ¿O eso chocaría con la privacidad y la descentralización que han hecho grande a internet?
Eden lo plantea sin rodeos: «El propósito del sistema de nombres de dominio parece ser servir de vector para que los criminales lleven a cabo estafas a un ritmo aterradoramente alto». No es una exageración, dados los datos: 8,5 millones de dominios bloqueados en solo unos meses es solo la punta del iceberg, porque muchas estafas nunca se denuncian.
Queda por ver si ICANN, criticada por su lentitud, tomará medidas más enérgicas. Mientras tanto, la carga recae una vez más sobre los profesionales de TI, que tienen que proteger sus redes de un ecosistema de dominios cada vez más contaminado.
