Un sysadmin encuentra cómo instalar Publisher junto a Microsoft 365
El método pasa por instalar primero Publisher 2016 desde su ISO y solo después el paquete de Office 365, algo que la documentación oficial da por imposible.
Un administrador de sistemas ha publicado en r/sysadmin un procedimiento para mantener Microsoft Publisher funcionando en máquinas que ya tienen las aplicaciones de Microsoft 365, una combinación que la documentación oficial descarta. La receta: instalar primero Publisher 2016 desde su ISO y, solo después, el instalador de 365. Quien lo cuenta firma como /u/Narnisawhite y no aporta más respaldo que su propia experiencia.
El orden no es un detalle menor. Según su relato, hay que empezar por el instalador de Publisher 2016 obtenido de la tienda de descargas de Microsoft, y para eso el equipo no puede tener antes ninguna aplicación de 365 encima. Si ya están instaladas, toca desinstalarlas primero. Con Publisher ya presente en el sistema, se ejecuta el instalador de Office que Microsoft publica en su página de descarga. El resultado es una convivencia de las dos piezas en el mismo equipo, que es justo lo que los manuales dicen que no se puede conseguir.
Lo que no ha funcionado a nadie más
El autor es explícito sobre los caminos que ha descartado. Ni los paquetes Click-To-Run ni los instaladores .msi le han servido. Tampoco el despliegue desatendido clásico con setup.exe /configure y un archivo XML de configuración: dice que ninguna variante del XML le ha funcionado, y que por esa vía no ha encontrado forma de completar la instalación. El suyo es un apaño manual, máquina a máquina, no una receta de despliegue masivo.
Eso marca bastante el terreno. En una organización con cientos o miles de puestos, repetir este proceso a mano no es una opción razonable, y el post no ofrece automatización ni empaquetado para herramientas de gestión. Tampoco hay confirmación de Microsoft, ni capturas, ni una lista de versiones concretas de Publisher 2016 y de la rama de 365 que conviven sin romperse. Es un dato de una sola fuente.
Por qué hay gente pendiente de esto
Publisher está en fin de vida y desaparece del catálogo de Microsoft 365, pero los archivos .pub siguen circulando por correo y por carpetas compartidas en muchas empresas. Convertirlos no siempre es viable cuando el documento original tiene plantillas, fuentes o maquetación que otros formatos no reproducen igual. Mantener una copia del programa antiguo es la salida de emergencia que muchos están buscando ahora mismo.
Este procedimiento da unos meses de aire a quien tenga pocos equipos afectados y no le importe ensuciarse las manos. Lo que no hace es resolver el problema de fondo: la aplicación está condenada igual, y cada actualización de 365 puede llevarse por delante la combinación. Queda por ver si Microsoft se pronuncia sobre esta vía o si alguien reproduce el resultado en un entorno con despliegue centralizado.
