Un servidor de Mastodon apaga el registro automático y el spam cae a cero
El equipo de moderación de tldr.nettime.org elimina la creación automática de cuentas: los bots desaparecen y las solicitudes pasan a ser conversaciones por correo.

El equipo de moderación de la instancia de Mastodon tldr.nettime.org ha desactivado la creación automática de cuentas. El spam cayó a cero de inmediato. Lo cuenta uno de sus moderadores, que llevaba tiempo viendo cómo cada día entraban registros falsos en la cola.
Mastodon es software libre para conectarse al Fediverse, la red federada donde conviven servicios de microblogging, de imágenes o de enlaces. Para tener cuenta hace falta un servidor, y mucha gente no sabe montar el suyo o no tiene recursos para mantenerlo, así que las instancias públicas ofrecen cuentas. Los spammers lo tenían fácil: cogían la descripción de una persona real, le cambiaban el nombre y le ponían una imagen generada para colar el registro. El moderador admite que llegó a reaccionar con fastidio automático ante cada solicitud nueva, y que esa no es la forma en que quiere mirar a quien pide una cuenta.
El botón que ya no está
Antes de llegar ahí probaron a bloquear direcciones de correo desechables y algún que otro parche. No sirvió de gran cosa. Lo que funcionó fue quitar el botón: en tldr.nettime.org no se puede crear una cuenta sin más. Los bots se quedan sin puerta de entrada, y la dirección de contacto ni siquiera aparece en el texto, solo en la página principal.
Con el registro automatizado fuera, el panorama cambió en dos direcciones. La primera, el spam desapareció al instante. La segunda no la esperaban: la gente empezó a escribir correos contando quiénes son, con quién se cruzan en el servidor o cómo su trabajo encaja con la comunidad. Las altas volvieron a ser conversaciones entre personas, y al haber una vía directa de comunicación el equipo puede añadir indicaciones sobre la cuenta que publica los mensajes del propio servidor o sobre el proceso de bienvenida.
El coste para quien modera es mayor: hay que generar un enlace de invitación y contestar al correo. Poco más que pulsar sí o no en el panel de administración, según su experiencia. El propio autor reconoce que este método no escala a instancias con decenas de miles de usuarios, y se pregunta si eso no será precisamente una señal de que esos servidores enormes son mala idea. Para quien administra una instancia pequeña o mediana, la receta no necesita listas de filtros ni scripts: basta con cerrar el registro y hablar con quien llama a la puerta.


