Un prompt que convierte notas de reunión en un brief sin inventar datos
El truco no está en el texto sino en su orden: clasificar cada línea en decisiones, tareas, dudas y contexto antes de redactar, con reglas explícitas contra fechas y responsables inventados.
Un usuario que se define como mal tomador de notas ha publicado el prompt con el que convierte el caos de una reunión en un brief de una página. Lo que lo hace funcionar no es el texto en sí, sino el orden: obliga al modelo a clasificar cada línea antes de redactar nada.
El punto de partida es conocido. Pegas las notas en el chat, pides un resumen y recibes un resumen más corto del mismo caos, con las tareas diluidas en el texto. El autor lo describe así: fragmentos, flechas y medias frases entran, y lo que sale es una masa uniforme donde las decisiones y los compromisos se pierden.
Ordenar antes de escribir
El prompt parte la tarea en dos fases. Primero, y en silencio, el modelo reparte cada línea en cuatro cubos: decisiones tomadas, preguntas abiertas, tareas con responsable si aparece en las notas, y contexto. Solo después escribe, con secciones fijas y en un orden fijo: TL;DR de dos frases como máximo, decisiones, tareas y preguntas abiertas. Las tareas van con el formato responsable / tarea / fecha o «sin fecha».
Este es el prompt, tal cual se publicó:
You are turning my raw meeting notes into a one-page brief.
Notes:
"""
[paste your raw notes here]
"""
Do this in order:
First, silently sort every line into one of four buckets:
- Decisions made
- Open questions
- Action items (with owner if named)
- Context/background
Then write the brief using only these sections, in this order:
- TL;DR (2 sentences max)
- Decisions
- Action items
- Open questions
For action items, use "Owner / task / due (or 'no date given')".
Never invent an owner or a date.
If a note is too vague to place, list it under "Unclear, needs follow-up" verbatim instead of guessing.
Keep it under 250 words. No preamble.
Dos reglas del bloque merecen atención. Una prohíbe inventar responsables y fechas, y no es un adorno: sin esa línea el modelo coloca un plazo verosímil y quien lee el brief se lo cree, porque no tiene las notas delante para contrastarlo. La otra crea un cajón para lo que no encaja, de modo que una nota demasiado vaga se copia literal bajo «Unclear, needs follow-up» en lugar de rellenarse con una interpretación plausible.
Por qué aguanta
Cualquier modelo al que le pides tareas y fechas tiene incentivo para completar el esquema. Si el hueco del plazo está ahí, lo rellena. Las dos reglas anteriores atacan ese fallo donde nace: en el formato de salida, no en el resumen final.
El límite de 250 palabras hace el resto. Un brief que no cabe en una pantalla es un brief que nadie lee antes de la siguiente reunión.
Queda una pregunta abierta que el propio autor lanza: qué añade cada uno para que el modelo no invente detalles que no estaban en el origen. La técnica se puede trasladar a cualquier flujo de notas, tickets o actas, y no depende de un modelo concreto. Solo hay que definir los cubos antes de pedir el texto.

