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Ubuntu 26.10 cambia cómo elige qué procesos matar cuando falta memoria

El escritorio de Ubuntu 26.10 baja la puntuación OOM de los servicios críticos y desactiva el kill de sesión de systemd-oomd para no quedarse sin GNOME Shell ni D-Bus.

2 min de lecturaPhoronix0 vistas

Ubuntu 26.10 va a cambiar la política de memoria de su escritorio para que el OOM killer del kernel deje en paz los servicios críticos de la sesión. Jean Baptiste Lallement, del equipo de escritorio de Canonical, ha detallado los ajustes que llegarán activados por defecto y cuyo objetivo es que GNOME Shell, D-Bus u otros procesos esenciales dejen de morir bajo presión de memoria y dejen el sistema inservible.

Puntuaciones más bajas para lo crítico

El primer movimiento se apoya en las puntuaciones OOM que el kernel usa para decidir a quién sacrifica. Los servicios críticos del escritorio pasan a tener una puntuación más baja, así que el kernel los elegirá menos veces. Las aplicaciones y los servicios en segundo plano mantienen la puntuación por defecto, más alta, y por tanto siguen siendo los primeros candidatos a caer cuando la memoria aprieta.

El segundo cambio es quitar de la ecuación el kill automático que systemd-oomd aplica a toda la sesión de usuario. El motivo es concreto: systemd-oomd no usa los mismos criterios de prioridad que el kernel, así que puede cargarse un servicio crítico atendiendo solo a la presión de memoria y sin mirar esa puntuación. Desactivarlo evita que el mecanismo de última instancia se lleve por delante justo lo que la nueva política intenta proteger.

Lallement lo deja claro en la nota publicada en el foro de Ubuntu: esto no impide que se terminen aplicaciones cuando la memoria se agota, ni hace a Ubuntu inmune a las condiciones OOM. La meta es conservar la sesión de escritorio siempre que se pueda y sacrificar antes las aplicaciones que los servicios que mantienen viva esa sesión.

Qué implica para quien lo administra

No hay que activar nada: el comportamiento cambia por defecto en la versión 26.10. Quien despliegue escritorios Ubuntu verá cómo, ante un episodio de memoria escasa, el sistema tiende a matar antes el navegador o una aplicación pesada que la propia shell. Es una diferencia de prioridades, no un aumento de memoria ni una corrección del problema de fondo: si el equipo está ahogado, algo se va a cerrar igual.

El detalle tiene su gracia para quien haya peleado con sesiones que se caían enteras en máquinas con poca RAM y swap lento. Durante años el comportamiento por defecto no distinguía entre un proceso prescindible y uno sin el que el escritorio no arranca. Con esta política, el kernel y systemd dejan de tirar cada uno por su lado.

Canonical espera más ajustes en el comportamiento OOM del escritorio después de 26.10, así que esto es un primer paso y no el diseño definitivo.