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Inteligencia artificial

Tencent abre la beta de Chatterfly, su método de entrada con IA

El IME entiende el contexto, reescribe lo dictado y ejecuta instrucciones por voz. De momento solo hay versión para macOS y Windows.

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Tencent ha abierto el periodo de pruebas de Chatterfly, un método de entrada para escritorio que, según la compañía, no se queda en pasar voz a texto: entiende el contexto, detecta la intención y ejecuta tareas con lo que el usuario le dicta. La beta está disponible en macOS y Windows. En la web del producto, las versiones de iOS y Android aparecen como próximas, sin fecha.

La primera función que vende Tencent es el dictado: el usuario habla sin ordenar las ideas y el sistema reconstruye una frase clara y presentable. Encima de eso coloca lo que llama escritura con IA, con reconocimiento de intención y un diccionario amplio que se va ajustando a los hábitos de quien teclea.

Habilidades por escenario y órdenes habladas

El tercer bloque son las Skills, plantillas de reescritura que se activan según el contexto: informes de trabajo, actas de reunión, prompts para modelos de IA o textos de marketing. La aplicación decide qué registro toca y retoca el texto en consecuencia.

Lo más ambicioso es el cuarto apartado. Con una combinación de teclas, el usuario dicta una orden y el IME devuelve el resultado directamente, sin pasar por otra aplicación: creación de texto, traducción inmediata o resumen de información, según los ejemplos que da la empresa.

Puestos a comparar, la idea no es nueva: varios fabricantes llevan tiempo intentando convertir la caja de texto en la puerta de entrada a la IA, y un teclado tiene la ventaja de estar delante del usuario en todo momento y en cualquier programa. La diferencia estará en si el sistema acierta al reescribir sin cambiar lo que uno quiso decir, y en cuánta latencia añade entre pulsación y carácter.

Hay bastante de folleto y poco de ficha técnica. Tencent no ha enseñado ninguna demo pública, no dice qué modelo hay detrás ni cómo se ejecuta, no habla de precios y tampoco concreta cuándo llegan las versiones móviles. Para un IME, además, importan dos cosas que el anuncio deja en el aire: qué ocurre con el texto que se procesa fuera del equipo y si el reemplazo de texto molesta en aplicaciones donde los atajos ya están cogidos, como terminales o editores.