SK Hynix amplía su meta de ahorro de agua a 600 millones de toneladas para 2030
El fabricante surcoreano apunta a duplicar el ahorro acumulado y a incrementar la reutilización de agua en sus fabs coreanas.

SK Hynix ha anunciado que para 2030 su objetivo es alcanzar un ahorro total de 600 millones de toneladas de agua en sus instalaciones de Corea del Sur. La empresa ya había superado la meta de 264 millones de toneladas, acumulando 303,37 millones de toneladas al cierre del año pasado.
Desde 2018, el consorcio opera un grupo de trabajo dedicado a la reducción de consumo y al reciclado de aguas residuales en la producción de semiconductores. En 2023, la media diaria de ahorro fue de 170 000 toneladas, cifra equivalente al consumo diario de unos 550 000 habitantes.
El aumento de la reutilización es notable: el volumen de agua re‑utilizada pasó de 47,88 millones de toneladas en 2022 a 73,59 millones en 2023, un crecimiento del 54 %. En el sitio de Rihwa, la planta de tratamiento de efluentes genera 94 400 toneladas de agua regenerada al día, destinada a sistemas de control de la contaminación atmosférica. En Cheongju, desde 2023 se emplea agua reciclada externa para procesos industriales, marcando un primer paso en la industria local.
Para mejorar la calidad del efluente, SK Hynix ha reforzado la gestión de captación, uso, reutilización y vertido, incorporando procesos de oxidación con ozono, filtrado con carbón activado y sedimentación multietapa. La compañía también mantiene una inversión continua en tecnologías de descontaminación emergentes.
En el ámbito de la sostenibilidad comunitaria, la firma apoya el proyecto ciudadano ECOSEE en el río Anseong, que permite a residentes monitorizar cambios ecológicos tras la expansión del clúster de semiconductores. Los participantes recogen datos sobre flora, fauna y organismos acuáticos, aportando una visión directa del impacto ambiental.
SK Hynix subraya que el agua es un recurso indispensable para la fabricación de chips y que seguirá invirtiendo en mejoras de gestión, reducción del consumo y aumento de la reutilización, mientras avanza en la investigación de nuevas técnicas de tratamiento.
Este anuncio implica que los equipos de operaciones y medio ambiente de los fabs deberán adaptar sus sistemas de monitorización y gestión de recursos hídricos para alinearse con metas más ambiciosas, lo que podría traducirse en nuevas inversiones en infraestructura de tratamiento y en revisiones de procesos de fabricación.

