Simple Notes, alternativa libre a Standard Notes con sincronización por WebDAV
Una aplicación de notas libre y offline-first que evita montar un backend propio: sincroniza contra cualquier servidor WebDAV que ya tengas en marcha.
Simple Notes es una aplicación de notas de software libre, con enfoque offline-first, cliente de escritorio para Linux y Windows y una app de Android distribuida en F-Droid. Su particularidad no está en el editor sino en cómo sincroniza: en vez de desplegar un servidor propio del proyecto, se apoya en cualquier servidor WebDAV. Quien la recomienda cuenta que pasó semanas intentando levantar el servidor de sincronización de Standard Notes sin conseguirlo, y aclara que no es el desarrollador, solo un usuario que quiere que el proyecto gane tracción.
Qué cambia frente a montar tu propio backend
El cliente trabaja en local y la sincronización es opcional: se configura apuntando a un WebDAV y ya está. Eso quita de la ecuación la parte que suele atragantarse en este tipo de herramientas, que es el backend propio con su base de datos, su proceso de instalación y su ciclo de actualizaciones. Si ya tienes un WebDAV funcionando —SFTPGo, Nextcloud o cualquier cosa que exponga el protocolo— el almacenamiento y la autenticación siguen donde estaban y no hay un servicio nuevo que mantener.
La lógica de sincronización vive en un repositorio distinto del de la aplicación de escritorio, algo habitual en proyectos pequeños: son dos piezas que se actualizan por separado y conviene revisar ambas antes de desplegar. El editor trabaja con markdown y no hay suscripción ni cuenta en un servicio de terceros. El autor enlaza la sincronización como punto de partida.
Lo que el anuncio no dice
Aquí el material se queda corto y toca decirlo. No hay número de versión, ni licencia concreta, ni fecha de la última publicación, ni si existen builds firmadas, ni qué pasa con iOS. Se dice que es software libre, pero eso no es una licencia: falta saber si es GPL, MIT, AGPL o cualquier otra, y esa diferencia importa si piensas integrarlo en algo.
Para quien se lo esté planteando en serio, la lista de comprobaciones es la de siempre. Mirar la licencia exacta, la actividad reciente de los repositorios, si hay issues abiertas sobre conflictos de sincronización o pérdida de datos, y en qué formato guarda las notas. Un formato plano y abierto permite que el proyecto desaparezca sin llevarse tus datos por delante; uno propietario te deja igual de atado que el servicio del que intentabas escapar.
Tampoco hay benchmarks de sincronización ni detalles sobre resolución de conflictos cuando dos dispositivos editan la misma nota sin conexión. En una herramienta que se apoya en WebDAV, eso es exactamente la parte que decide si el invento aguanta en uso diario o se convierte en una fuente de duplicados.
No es un lanzamiento ni una versión nueva: es la recomendación de un usuario sobre un proyecto que, por lo que se ve, aún no tiene mucha visibilidad. Para quien administre sistemas y ande buscando dónde meter sus notas sin depender de un SaaS, la combinación de cliente local más WebDAV existente es un patrón sensato. Antes de mover nada, conviene leer el código.


