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Inteligencia artificial

Sam Altman descarta las gafas inteligentes por incomodidad con las camaras

El CEO de OpenAI se queja de que hablar con alguien que lleva una camara y una luz activa es desagradable. No parece un frente que vaya a abrir la compania.

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OpenAI no va a entrar en la carrera de las gafas inteligentes. Al menos, no asi. Sam Altman, jefe de la compania, ha declarado en una entrevista con Alex Heath que le resulta "muy incomodo" hablar con personas que llevan una camara y una luz activa en la cara. No es un rechazo tecnico, ni un problema de bateria o de chip; es una queja de convivencia diaria. Para Altman, la presencia de un dispositivo de grabacion en el interlocutor rompe la naturalidad de la conversacion.

Esta no es la primera vez que el CEO se posiciona contra el formato. Hace menos de un anio, ya dejo claro en otra ocasion que no le gustaban las gafas inteligentes. Ahora lo ha matizado un poco, o tal vez lo ha afinado: el problema no es la tecnologia en si, sino el efecto que produce en la interaccion social. La compania no ha anunciado ningun hardware propio de este tipo, y viendo la trayectoria de Altman, es probable que no aparezca en el pipeline a corto plazo.

El contexto del mercado

Mientras OpenAI se mantiene al margen, el resto de la industria corre. Meta, Samsung y Amazon ya tienen productos en el mercado o en desarrollo. Apple tambien se rumorea que lo esta considerando. El enfoque de la mayoria, liderado por los "AI glasses" de Meta, gira en torno a la camara: capturar video en alta resolucion, usar vision por computador para entender el entorno y procesar datos en tiempo real. Es decir, es justo la funcion que Altman encuentra problematica.

Existe una alternativa menos invasiva. Empresas como Even Realities fabrican gafas con pantallas pero sin camaras ni altavoces, destinadas a notificaciones, navegacion o transcripcion de audio. Su CEO, Will Wang, ha explicado que excluir la camara fue una decision filosofica, no una limitacion de ingenieria o precio. Parece que Altman comparte esa vision, aunque lo exprese de forma mas visceral. No es que no sepa construir una camara; es que cree que no deberia estar grabando a sus amigos.

La decision de OpenAI no es una sorpresa si miramos a donde va la industria. La categoria de las gafas inteligentes tiende a polarizar las opiniones. Para algunos, es la llave para la IA ambiental; para otros, es una intrusion inaceptable en la privacidad. Altman, que ha hablado recientemente de otras tensiones corporativas y politicas, parece prefiero apostar por hardware centrado en la IA que no requiera vigilar al usuario o ser vigilado por ellos. Queda por ver si esta postura ideologica impide que OpenAI colabore con terceros o si simplemente evita el negocio por principio.

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