PostgreSQL pasa de 25 a 50 commits semanales desde 2010, según Vondra
El contribuidor del proyecto mide dos décadas de actividad en el repositorio y encuentra un crecimiento lento y sostenido que acompaña al aumento de desarrolladores con permiso de escritura.
PostgreSQL ha pasado de unos 25 commits semanales en 2010 a cerca de 50 en la actualidad. Lo ha medido Tomas Vondra, contribuidor del proyecto, que ha publicado un análisis con datos desde finales de los noventa hasta hoy. La curva no es un pico: es un crecimiento lento y sostenido durante más de una década.
El resumen lo da el propio autor: «Vamos a unos 50 commits por semana, arriba o abajo. En 2010 hacíamos quizá 25 por semana, y la tendencia parece un crecimiento lento y constante». Vondra apunta que la media mensual hace más fácil ver esa progresión, y que encaja con otro indicador: el número de personas con permiso de commit también se ha duplicado desde 2010. No es que los mismos desarrolladores escriban el doble, sino que hay más gente con acceso de escritura al repositorio y lo usa.
Lo que el conteo no dice
Un commit no equivale a una funcionalidad. Vondra admite que quedan fuera detalles importantes: el tamaño de cada parche, si introduce algo nuevo o corrige un fallo. Un cambio que toca veinte archivos cuenta igual que una línea que arregla un desbordamiento. Como termómetro del volumen de trabajo sirve; como medida de lo que gana el usuario, no.
Para quien administra instancias de PostgreSQL, la cifra tiene una lectura concreta. El proyecto publica una versión mayor al año y varias menores con correcciones, y ese calendario se sostiene sobre el trabajo que refleja el gráfico. Un ritmo de commits que se estanca suele anunciar mantenimiento a la baja; aquí ocurre lo contrario.
La comparación también es útil frente a otros motores cuyo desarrollo va cuesta abajo desde hace años. Lo que el análisis no responde es si ese volumen se traduce en más funcionalidad por versión o solo en más parches pequeños. Para eso hay que mirar las notas de cada release, no el contador del repositorio.