Parasomnia llega a Shudder y mezcla pesadillas con horror indie
El nuevo thriller de James Ross II estrena en la plataforma de streaming el 4 de septiembre, ofreciendo atmósfera tétrica y una protagonista que controla su propio sueño.

Parasomnia, la última apuesta indie de horror, se estrenó en Shudder el 4 de septiembre. La película sigue a Riley (Jasmine Mathews, conocida por The Tomorrow War), una joven que ha perfeccionado una rutina extrema para evitar los terrores nocturnos que la persiguen desde la infancia. Entre suplementos, gotas para los ojos y abstenerse de alcohol, Riley consigue dormirse al instante, algo que sus amigos toman como un truco de fiesta sin sospechar el peligro que encierra.
El relato arranca con un flashback de diez años atrás: una adolescente Riley sobrevive a un brutal asalto en el hogar de grupo donde vive tras la muerte de sus padres. En esa escena aparecen su hermano adoptivo David y una figura guardiana que parece poseída, devorando ojos humanos. La película sugiere que lo sobrenatural está detrás del trauma de Riley, aunque ella y David se niegan a aceptarlo hasta que sus caminos se cruzan de nuevo en la actualidad.
A medida que la trama avanza, Riley intenta mantenerse despierta al estilo de Nancy Thompson, pero el guion de Ross se enreda en explicaciones excesivas y giros predecibles. Un personaje menciona que no puede llorar y, como era de esperar, esa línea vuelve a cobrar importancia más tarde, una señal de que el guion a veces recurre a trucos de mano pesada. Asimismo, la película dedica tiempo a detallar quién persigue a Riley y por qué, pero la exposición se vuelve innecesariamente densa, lo que puede desconcertar al espectador.
A pesar de esos tropiezos, Parasomnia destaca por su atmósfera. Las secuencias de sueños llevan a Riley por un laberinto de sótanos que recuerdan al Blair Witch Project, reforzadas por tomas en primera persona que intensifican la sensación de desorientación. Las escenas de ojos devorados, aunque grotescas, aportan un toque de horror visceral que resulta extrañamente cautivador.
Las actuaciones son sólidas, con Mathews entregando una interpretación cargada de culpa y agotamiento. El resto del elenco, incluido Stephen Barrington como el adulto David, complementa bien el tono sombrío de la historia. Si bien la narrativa podría haberse beneficiado de una estructura más depurada, la película logra mantener al público en vilo con sus sustos bien calibrados y su estética inquietante.
Parasomnia llega a Shudder como una propuesta que combina elementos clásicos del cine de terror con una propuesta indie fresca. Queda por ver si la plataforma apostará por más entregas de este estilo y cómo responderá la audiencia a una película que, aunque algo enrevesada, ofrece una experiencia de pesadilla bien lograda.


