Países Bajos instala en Groningen su supercomputador de IA de 201 millones
SURF sitúa la máquina en el centro de datos de Eurofiber, en el campus Zernike, con montaje en 2027 y pleno rendimiento a principios de 2028; el hardware encarecido amenaza su alcance.

El supercomputador nacional de IA de Países Bajos ya tiene dirección. SURF, la cooperativa de TI que presta servicio a la educación y la investigación neerlandesas, ha anunciado que la máquina se instalará en el complejo de centros de datos de Eurofiber, en el campus Zernike de Groningen. El montaje está previsto para 2027 y el sistema debería estar a pleno rendimiento a principios de 2028.
El anuncio llegó durante una visita de Willemijn Aerdts, secretaria de Estado de economía digital y soberanía. Según RTV Noord, había tres candidatas y una era un anexo de la antigua fábrica de cartón De Halm, en la cercana Hoogkerk. Al elegir Eurofiber, administración y región optan por reutilizar un campus existente en vez de levantar uno nuevo. SURF subraya además la parte sostenible: casi todo el calor residual va a WarmteStad, la empresa de calefacción de distrito de Groningen, no se emplea agua superficial ni potable para refrigerar y, como el sitio ya está conectado a la red, la máquina no añadirá congestión.
201 millones y una factura que sube
La aportación pública del proyecto asciende a 201 millones de euros: 71 millones de EuroHPC JU, la agencia europea de supercomputación; 70 millones del Gobierno neerlandés; y 60 de Nij Begun, el programa creado para reparar Groningen y el norte de Drenthe tras décadas de terremotos por la extracción de gas. La parte europea se cerró en octubre de 2025, cuando EuroHPC eligió seis nuevas sedes de fábricas de IA en Chequia, Lituania, Países Bajos, Polonia, Rumanía y España.
El calendario se ha estirado. Cuando el gabinete cumplió su parte en junio de 2025, el plan era tener el supercomputador a plena capacidad a principios de 2027; ahora se habla de 2028. Axel Berg, responsable del proceso de licitación de la máquina y del centro de datos para SURF, explicó a RTV Noord que los 64 millones reservados para el ordenador ya no llegan tan lejos como se pensó 18 meses antes. "La situación del mundo en el que se compra el supercomputador es muy distinta de la que existía cuando se redactaron los planes iniciales", dijo. El motivo: las grandes tecnológicas están invirtiendo a lo grande en infraestructura de IA, la demanda de procesadores, memoria y almacenamiento supera la oferta y algunos componentes se han encarecido al doble o más en poco tiempo. El consorcio lo admite en sus propias actualizaciones: el hardware escasea, sube de precio y tarda más en llegar, con consecuencias para la escala y los plazos. Cuántas GPU recibirá Groningen no se sabe mientras la licitación siga abierta.
El centro de competencias de la fábrica, en la antigua tabacalera Niemeyer, ya trabaja con sus primeros proyectos conectándolos con otras fábricas de IA europeas que tienen cómputo ocioso. Cuando la máquina arranque, podrán usarla startups, pymes, investigadores y organismos públicos para desarrollar y entrenar modelos en Países Bajos. El consorcio lo forman SURF, TNO, Samenwerking Noord y la Coalición Neerlandesa de IA (AIC4NL). "La IA ofrece oportunidades enormes para nuestra sanidad, educación, seguridad y toda la economía", dijo Aerdts.
Groningen es el extremo modesto de las ambiciones europeas de cómputo. La convocatoria de EuroHPC para gigafábricas de IA, instalaciones con muchos más chips, cierra el 12 de noviembre, y hay empresas francesas con una puja multimillonaria preparada. El Gobierno neerlandés no respaldará una propia: Aerdts dijo al Parlamento que no hay hueco en el presupuesto. Por ahora, la apuesta del país por cómputo soberano se sostiene en una sola máquina y en lo que compren 64 millones en un mercado que no deja de mover el precio.
