BookinglyTech News
Empresas y startups

OpenAI proyecta perder 278.000 millones de dólares de caja libre hasta 2030

Una presentación interna obtenida por el Financial Times cifra en 856.000 millones la inversión prevista en cómputo e infraestructura y sitúa el agotamiento del último gran tramo de financiación en 2028.

2 min de lecturaITHome0 vistas

OpenAI espera cerrar el periodo 2026-2030 con un flujo de caja libre negativo acumulado de 278.000 millones de dólares. Lo dice una presentación de la compañía que el Financial Times asegura haber obtenido, y en la que también aparece una cifra de inversión en cómputo e infraestructura que casi triplica el dinero que la empresa prevé ingresar en ese mismo tramo.

El flujo de caja libre es lo que queda después de pagar la operación, el capex y las inversiones necesarias. Si sale negativo, la empresa consume más de lo que genera y tiene que tirar de caja, deuda o venta de activos para seguir funcionando. En este caso, el documento describe una compañía que gastará bastante más de lo que ingresará durante los próximos cinco años y que necesita financiación externa de forma continua.

Los ingresos crecen, el gasto corre más

Las previsiones de ingresos no son precisamente conservadoras: 36.000 millones de dólares en 2026 y 350.000 millones en 2030, casi diez veces más en cuatro años. El acumulado del periodo llegaría a 840.000 millones. El problema es que el capex va por delante. Solo en capacidad de cálculo e infraestructura, OpenAI planea invertir unos 856.000 millones de dólares hasta finales de 2030, lo que significa comprar y construir centros de datos y recursos de cómputo para entrenar y servir modelos a un ritmo que su propio negocio no cubre.

El documento añade dos presiones sobre el precio. Por un lado, la competencia de los modelos de pesos abiertos; por otro, Anthropic. Para responder a ambas, OpenAI contempla bajar el precio de parte de su catálogo, lo que recorta los ingresos que sostienen esas proyecciones.

La ronda de 122.000 millones se agota en 2028

OpenAI cerró en marzo de 2026 una ronda de 122.000 millones de dólares. Según los cálculos que recoge la presentación, ese dinero se habrá consumido en 2028 si se mantienen las previsiones actuales, lo que deja dos años de margen antes del final del periodo analizado.

De ahí que la compañía esté negociando una nueva inyección de capital. Los inversores han discutido una valoración de 1,2 billones de dólares, y fuentes cercanas a la empresa sostienen que OpenAI busca una cifra más alta. Ni el importe final ni las condiciones están cerrados.

Para quien decide infraestructura, el dato relevante no es la valoración sino el volumen de capex comprometido: 856.000 millones en cinco años mueven pedidos de GPU, contratos de energía, suelo y refrigeración, y condicionan la capacidad disponible para el resto del mercado. Si ese calendario se cumple, la presión sobre la cadena de suministro de cómputo no se relaja. Si la financiación se enfría, los primeros ajustes suelen aparecer en los compromisos plurianuales con proveedores, no en el producto. Queda por ver si el documento refleja el escenario base de la empresa o una versión preparada para justificar la ronda que ahora negocia.