OpenAI presenta dots, agentes siempre activos, y reajusta los precios de ChatGPT
Los dots son tareas persistentes con su propio ordenador en la nube que conservan contexto y hablan con 4.000 apps. El Dev Day deja además un nuevo plan de 500 dólares al mes.
OpenAI presentó este martes en su Dev Day los dots, agentes de IA alojados en su nube que se ejecutan de forma persistente en lugar de responder y desaparecer. Cada dot tiene su propio ordenador en la nube, trabaja hacia un objetivo 24/7, conserva contexto entre sesiones y puede usar unas 4.000 aplicaciones a través de conectores. En pantalla se ven como formas antropomórficas de colores con gafas, sombreros o pajarita.
Detrás del dibujo hay una tarea de cómputo que consume tokens, y ahí está la letra pequeña. Sam Altman, consejero delegado, dijo en la presentación que el dot "viene incluido en tu plan y las conversaciones no consumen tu cuota". La documentación de OpenAI lo confirma: charlar con el agente no descuenta del límite de la suscripción. Otra cosa es lo que el agente ejecute por su cuenta: cuando se le piden tareas en Codex o ChatGPT Work, esas tareas sí cuentan. La empresa afirma que los dots entran en los planes Pro y Business Premium en los mercados elegibles, con "una asignación para trabajo profundo y límites generosos durante el primer mes". Los clientes Enterprise pueden probar la beta con aprobación del administrador, y en el futuro se podrá pagar una cuota fija mensual para añadir más dots o darles más velocidad.
Precios que se mueven
El Dev Day dejó también un reajuste de tarifas. OpenAI reabre el plan Pro de 200 dólares al mes, suspendido a mediados de septiembre, pero con la mitad de cuota que antes: 10 veces el uso de Plus en lugar de 20. Por encima aparece un nivel nuevo de 500 dólares al mes con 25 veces el uso, que incluye Ultrafast, una vía para generar tokens más rápido —hasta 8 veces más rápido, según la compañía— con GPT-6 Astra en ChatGPT Work y Codex; en la API la mejora sería de 6 veces. En el otro extremo, GPT-6.1 Sol promete "inteligencia casi Astra a un quinto del precio".
La comparación con OpenClaw es inevitable: su fundador, Peter Steinberger, se unió a OpenAI, y los dots son la versión menos abierta, más contenida y más doméstica de aquella idea.
Espacio, Codex y una API de decisiones
ChatGPT Space es el otro anuncio con recorrido: un espacio donde personas y agentes comparten páginas y archivos, y en el que se puede etiquetar a un dot en un comentario para que se ponga a trabajar. Altman lo describió como "un lugar donde tú, tus compañeros y vuestros agentes trabajáis juntos". Para quien programa, Codex Cloud permite ejecutar el agente en la nube desde varios dispositivos, la CLI añade control por voz y una vista de agentes, la app de escritorio mejora la revisión de código y Codex Security Cloud escanea repositorios y auditorías en remoto. La API de Agentes admite uso del ordenador, y OpenAI dejó caer la Decisions API, que da al modelo Luna un conjunto cerrado de opciones para responder en una fracción de segundo.
Lo relevante para quien paga la factura no es el dibujo, sino que los límites de uso llevan meses moviéndose en ambas direcciones y que un agente siempre encendido gasta tokens aunque nadie mire. La compañía no ha detallado cuánto consume un dot en trabajo real.


