OpenAI convierte ChatGPT en plataforma: plugins, espacios de trabajo y mercado para empresas
El DevDay de OpenAI abre un sistema de plugins, añade espacios compartidos, integraciones con Slack y Teams, automatizaciones y un catálogo de software de socios para clientes corporativos.

OpenAI ha aprovechado su DevDay para convertir ChatGPT en algo bastante más grande que un chatbot. La compañía abre un sistema de plugins, añade espacios de trabajo compartidos para equipos, integraciones con Slack y Microsoft Teams, automatizaciones y un mercado de software para clientes corporativos. Buena parte de lo anunciado ya está disponible.
Plugins, Spaces y la pelea por la herramienta de trabajo
El cambio que más afecta a quien programa son las Plugin Extensions. Permiten construir paneles interactivos dentro de ChatGPT, junto a la conversación, y visores para los tipos de archivo que soporte el plugin. OpenAI dice que ha añadido un creador de plugins para simplificar el trabajo, con un proceso de envío que da mejores comentarios y mejor posición en el directorio. El usuario decide qué instala y aprueba los permisos, y todo esto vale en cualquier plan de ChatGPT. Los plugins se pueden incrustar además en Sites creados por usuarios, donde cada miembro usa la aplicación con sus propios datos y permisos, y los perfiles compartidos sirven para que otros encuentren y reutilicen ese trabajo. La compañía fichó al cofundador de Patreon, Sam Yam, para dirigir una nueva división de producto para creadores.
ChatGPT Space es el espacio compartido de equipo, con un asistente nuevo llamado Dot. Los miembros meten archivos, chats y proyectos, y el asistente mantiene el orden según lo que le indiquen. Llega a los planes Pro, Business y Enterprise en escritorio y web, con versión móvil más adelante. Pages es un tipo de documento pensado para la colaboración entre personas y agentes, con diagramas, imágenes y datos que se pueden editar en grupo. Collaborative Slides saldrá en las próximas semanas, con comentarios y exportación a PowerPoint o Google Slides.
OpenAI ya probó este terreno antes: los chats compartidos entre varios usuarios y la IA se cerraron en julio con el argumento de que querían mantener ChatGPT más simple.
Integraciones, precios y la capa de identidad
ChatGPT entra en Slack y Microsoft Teams: se le invoca con una mención @ChatGPT en canales, hilos o mensajes directos y no hace falta que el usuario tenga licencia propia. El plugin de reuniones genera notas, resúmenes y tareas en Space; la compañía asegura que el audio se borra una vez generado el resumen, y la beta está en macOS para Pro y Business.
Con la MCP Events Specification, los plugins disparan automatizaciones cuando ocurre algo en una aplicación conectada, incluso sin nadie delante, y está en todos los planes. Team Tasks, para Business y Enterprise, delega tareas recurrentes como el informe semanal de proyecto.
En precios aparece Pro 500, con la cuota de uso más alta y acceso a Ultrafast en ChatGPT y Codex. Vuelve la suscripción de 200 dólares, eso sí, con un presupuesto de API menor que la versión anterior, y OpenAI quiere acercar con el tiempo la tarifa plana al precio por uso para que el mismo dinero compre la misma cuota. Con Sign in with ChatGPT, los planes Plus y Pro gastan su cuota en 16 servicios asociados, entre ellos Devin de Cognition, Notion, Vercel, T3, OpenClaw y Dactyl. Para empresas, el mercado de OpenAI arranca con 32 socios, incluidos Adobe, Figma, Salesforce, ServiceNow, CrowdStrike, Palo Alto Networks y Baseten.
Lo que hay que mirar aquí no es la lista de funciones, sino los permisos: quién escribe el plugin, sobre qué datos se ejecuta y con qué identidad entra en las herramientas del equipo. Si los plugins se convierten en la vía normal de trabajar dentro de ChatGPT, el control de accesos deja de estar en la aplicación y pasa a estar repartido entre el proveedor y sus socios.


