Nscale sale a bolsa con el 85% de sus 103.000 millones en contratos en manos de dos clientes
La británica de centros de datos para IA debuta en Nueva York con una valoración objetivo de hasta 35.000 millones de dólares y un S-1 que admite dependencia extrema de Microsoft y Anthropic.

Nscale, la compañía británica que construye centros de datos para cargas de IA, sale a bolsa en Nueva York esta semana con una valoración objetivo de hasta 35.000 millones de dólares. El folleto S-1 que presentó el viernes deja a la vista cómo está montado su negocio: Microsoft y Anthropic firman el 85% de los 103.000 millones de dólares en contratos acumulados. La propia empresa lo admite sin rodeos en el documento, donde avisa de que sus ingresos dependen en gran medida de un número reducido de clientes.
Contratos enormes, caja mucho más pequeña
De esos 103.000 millones solo 2.600 millones estaban efectivos a finales de agosto. El resto es cartera futura. Con Microsoft acumula varios acuerdos desde finales de 2025 que suman unos 43.800 millones hasta 2033. Con Anthropic cerró en agosto otro por 44.600 millones para alquilarle cómputo: el plan pasa por levantar un recinto en Virginia Occidental de 8 gigavatios, de los que los dos primeros entrarían en servicio en 2028.
Ese contrato, el más grande, viene con condiciones. Nscale tiene que cumplir hitos y garantizar un suministro estable de cómputo o Anthropic puede romperlo. Y hay algo más incómodo para quien vaya a comprar acciones: la compañía reconoce que todavía no tiene compromisos de financiación vinculantes para levantar el proyecto de Anthropic.
Los números del primer semestre tampoco ayudan a vender la historia. Facturó 140,6 millones de dólares y perdió 1.020 millones. Compite en el segmento de las neoclouds, esas nubes especializadas en GPU, contra CoreWeave y Nebius, y todas ellas cargan con el mismo sambenito de depender de unos pocos gigantes de Silicon Valley.
Está además el vínculo con NVIDIA, que es a la vez accionista principal y proveedor de los chips que van a ir dentro de esos centros de datos. Ha participado en varias rondas, ha avalado obligaciones de arrendamiento por 860 millones y en la última ampliación de 3.100 millones se llevó 1.000 millones en bonos convertibles o acciones sin voto. Nscale matiza en el folleto que esa cercanía no elimina el riesgo de suministro, y ahí está el problema: si los aceleradores no llegan a tiempo, los ingresos tampoco.
Ya ha habido un cliente que se ha bajado del barco. En abril, OpenAI abandonó los planes de Stargate que compartía con Nscale en Noruega y Reino Unido; Microsoft se quedó con el centro noruego y Google apunta a ocupar el británico.
El sector entero va por el mismo camino
No es un caso aislado. Bloomberg Intelligence calculaba en marzo que Microsoft y Meta rondan la mitad de la facturación anual de Nebius, y en 2025 Microsoft supuso cerca del 67% de las ventas de CoreWeave, que al menos trabaja en diversificar. El lunes, Rothschild & Co. Redburn arrancó la cobertura de estos proveedores con recomendación de vender, señalando los altos costes de arrendamiento y la dependencia de deuda. En su informe apuntan que el crecimiento de ventas va ligado a la financiación disponible, así que no se puede dar por hecho.
Para quien alquila capacidad de GPU, la lectura práctica es que la solvencia del proveedor entra en la ecuación tanto como el precio por hora. Nscale se está jugando la salida a bolsa contra reloj: los contratos que presenta son enormes, pero cada uno cuelga de un cliente y de una ronda de financiación que aún no está cerrada.


