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Mitología de los cables HDMI caros: ¿merecen la pena?

Un cable HDMI de 100 dólares no mejora la imagen ni el sonido, pero hay casos en los que pagar más tiene sentido: velocidad y longitud.

¿Un cable HDMI de 100 dólares da mejor imagen que uno de 10? En la mayoría de los casos, no. El cable HDMI transporta datos digitales, no los procesa, así que si el cable es capaz de llevar la señal que tu equipo necesita, el precio no añade nitidez ni mejor sonido.

Lo que sí justifica pagar más es la necesidad de mayor ancho de banda o de una tirada más larga. No es lo mismo conectar una caja de streaming a un televisor 4K cercano que una PlayStation 5 a 4K/120Hz, o llevar la señal HDMI a un proyector al otro lado de la sala. La clave está en comprar el cable que tu instalación requiere, no el más caro de la estantería.

La velocidad que necesitas

La forma más limpia de comprar es fijarse en las categorías oficiales, no en los números de versión. De hecho, el HDMI Licensing Administrator prohíbe usar los números de versión solos en el etiquetado. Las categorías son más útiles: Premium High Speed HDMI certificado hasta 18Gbps, Ultra High Speed HDMI hasta 48Gbps y Ultra96 HDMI hasta 96Gbps.

Para streaming, un cable Premium High Speed (18Gbps) suele bastar para la mayoría de contenido 4K. Para gaming exigente, como 4K a 120Hz, necesitas un Ultra High Speed. El nuevo Ultra96 solo es útil si tu equipo requiere más de 48Gbps, algo poco común, como vídeo 4K sin comprimir a 240Hz u 8K a 60Hz.

Busca la etiqueta de certificación oficial en el empaque: todo cable Ultra High Speed o Ultra96 debe pasar pruebas de certificación, y el código QR permite verificar marca, modelo y longitud.

Cuándo pagar más tiene sentido

La longitud es la otra gran excepción. No hay un corte universal de 10 o 15 pies: la distancia útil depende del tipo y construcción del cable. En el caso de Ultra High Speed, los cables de más de unos pocos metros probablemente necesiten electrónica activa para mantener la señal.

Los cables activos usan electrónica para amplificar la señal, y algunos más largos emplean fibra óptica para las secciones de alta velocidad. Estos diseños cuestan más por una razón legítima: estás pagando por una forma diferente de transportar la señal, no por mejorar la imagen en sí. Algunos cables activos son direccionales, así que hay que conectar el extremo marcado para la fuente correctamente.

Para una conexión corta detrás del televisor, un cable certificado con el ancho de banda suficiente es todo lo que necesitas. Las tiradas largas son donde pagar más por un cable activo u óptico puede tener sentido.

Queda por ver si la llegada de Ultra96 y futuras exigencias cambiará la regla, pero por ahora, la máxima sigue siendo: compra el cable que tu equipo necesita, no el más caro.

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