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Microsoft defiende Copilot como uso justo mientras lanza GPT‑6 Astra

En Manhattan, Microsoft sostiene que Copilot reproduje libros solo 0,00029 % de las veces, y a la vez comercializa su nuevo modelo de IA, GPT‑6 Astra, que OpenAI clasifica como crítico para la ciberseguridad.

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Microsoft presentó un pedido de sentencia sumaria en la causa de derechos de autor sobre IA en Nueva York el 4 de septiembre. En el memorándum, afirma que Copilot ha reproducido fragmentos de libros solo 24 veces en 8,2 millones de conversaciones, equivalentes a 0,00029 %. El experto que analizó los datos concluyó que en 212 de los 212 libros implicados no hubo coincidencias.

El litigio forma parte de la multidistribución que reúne reclamaciones de autores, editoriales y 400 periódicos locales, y está bajo la jurisdicción del juez Sidney Stein. Microsoft busca que el tribunal decida que el entrenamiento de modelos de lenguaje con textos publicados se considera uso justo.

Dos días antes, la compañía lanzó GPT‑6 Astra bajo el programa Foundry Limited Access por 10 USD por millón de tokens de entrada. Astra puede leer información en pantalla y actuar dentro de interfaces aprobadas, actualizando registros, probando software y navegando herramientas de desarrollo. Microsoft ofrece credenciales restringidas, controles humanos para acciones críticas y registros de actividad. Los prompts y resultados no se emplean para entrenar al modelo.

OpenAI considera que Astra alcanza el umbral de ciberseguridad crítico según su Preparedness Framework, lo que significa que el modelo puede descubrir vulnerabilidades y generar exploits sin guía humana paso a paso.

En Europa, el caso no se resuelve bajo la lógica de uso justo. La Corte Regional de Múnich, en la decisión de 31 julio sobre GEMA vs. Suno, determinó que la memorización de obras en los parámetros del modelo constituye una infracción, independientemente de la frecuencia con que se reproduzcan. El AI Act de la UE, en su Artículo 55, impone obligaciones a los modelos de propósito general que presentan riesgo sistémico, como pruebas adversarias documentadas, notificación de incidentes graves y protección de la infraestructura física, sin referencia a la frecuencia de reproducción.

El lanzamiento de Astra coincide con la disponibilidad de zonas de datos globales y de EE. UU., aunque Azure ha ofrecido una zona de datos de la UE desde noviembre de 2024. La cuestión de la dependencia del cloud sigue siendo un tema político.

La estrategia de Microsoft muestra una doble vía: en el litigio intenta justificar el entrenamiento con libros, mientras que comercializa un modelo que, según OpenAI, representa un riesgo significativo de seguridad cibernética. El desenlace del caso y la aplicación de la normativa europea determinarán si la empresa puede seguir operando con la misma metodología de entrenamiento sin enfrentar sanciones.

La decisión del tribunal de Nueva York será un punto de referencia para futuros litigios de IA en Estados Unidos, mientras que la interpretación del AI Act seguirá moldeando las prácticas de despliegue en la UE.