BookinglyTech News
Inteligencia artificial

Microsoft da identidad propia a sus agentes de Copilot: correo, calendario y hueco en el organigrama

La compañía lleva el runtime de agentes a Microsoft 365, con identidad Entra por agente, estado persistente y un runtime gestionado para el código que generan.

3 min de lecturaThe New Stack0 vistas

Microsoft ha presentado la que describe como su mayor actualización de Copilot hasta la fecha. La compañía divide el anuncio en cuatro piezas, pero la que cambia el trabajo de un equipo de desarrollo no es la de la interfaz: Microsoft está moviendo el runtime de agentes a la capa de infraestructura empresarial y metiendo identidad persistente, estado, límites de ejecución y contexto organizativo dentro de Microsoft 365. Satya Nadella lo presentó como un nuevo sistema operativo para el trabajo.

Del chat al código

Home es la parte visible: fusiona Chat y Cowork en una sola experiencia dentro de la aplicación de Copilot. Code es más interesante para quien programa. Genera aplicaciones, paneles y flujos de trabajo a partir de lenguaje natural y está construido sobre la misma tecnología que GitHub Copilot. Lo que produce no se ejecuta en cualquier sitio: corre sobre Copilot Managed Runtime, una plataforma en vista previa pública que aloja el código dentro del límite del tenant de Microsoft 365 del cliente y bajo la gobernanza de su departamento de TI. Acepta aplicaciones hechas en Copilot Studio y Cowork, y Microsoft lo abre a herramientas externas mediante un SDK y utilidades de línea de comandos, con Git siguiendo el código fuente y las versiones. Lovable ya está dentro: según Lan Roche, responsable de alianzas globales de Microsoft, las aplicaciones creadas con esa plataforma pueden ejecutarse dentro de un tenant de Microsoft como todo lo demás, con el mismo inicio de sesión, las mismas políticas y el mismo inventario de aplicaciones.

Una identidad para cada agente

Autopilot es la pieza que antes se llamaba Scout: un agente persistente que trabaja en segundo plano. Recibe un rol y un objetivo de quien lo configura y sigue funcionando sin necesidad de un prompt nuevo en cada paso. Cada instancia tiene su propia identidad gobernada en Entra y su cuenta de usuario de agente, de modo que sus permisos y su actividad quedan separados de los de la persona que lo creó. Esa cuenta incluye correo, calendario, almacenamiento en OneDrive, acceso a Teams y un hueco en el organigrama. El agente actúa como él mismo, no en nombre de un usuario, así que ya no hay que conectarlo con cuentas de servicio compartidas ni con credenciales prestadas.

El flujo es este: un desarrollador crea un blueprint de Autopilot a partir de un agente alojado en Foundry —los agentes de Foundry están en vista previa pública desde junio—, un administrador lo aprueba y aparece en el registro de Agent 365, y los empleados contratan instancias desde Teams. El blueprint define qué hace el agente; el administrador sigue controlando a qué recursos y datos accede cada instancia, con las mismas políticas que se aplican a los empleados.

El coste entra en la gobernanza

Home y Code se despliegan primero a través del programa de acceso anticipado Frontier. Autopilot pasa a vista previa privada a final de mes. Y hay un cambio de economía: la suscripción estándar cubre el asistente, pero Cowork, Code, Autopilot y el resto de funciones agénticas se facturan por uso con Copilot Credits, igual que los modelos Fable y Astra. Microsoft extiende la gestión de costes de Agent 365 a Code y Copilot Managed Runtime, y en octubre prevé dar soporte a los agentes creados en Copilot Studio.

Cuando un agente puede seguir trabajando horas o días sin nadie mirando, el gasto deja de ser una línea en la factura y pasa a ser parte del problema de gobierno. La identidad y el runtime ya viven dentro de Microsoft 365; quién asume la ejecución descontrolada sigue siendo una decisión del cliente.