BookinglyTech News
Empresas y startups

Microsoft confirma el abandono de AMD en Surface tras cinco años sin lanzamientos

Brett Ostrum justifica la ausencia de chips AMD en la gama Surface por la limitación de recursos, aunque sigue colaborando en Xbox y datacenter.

2 min de lecturaITHome0 vistas

Microsoft ha vuelto a apostar por Qualcomm y NVIDIA en su última generación de portátiles Surface, dejando atrás a AMD por quinta vez consecutiva. La compañía ha lanzado recientemente el Surface Pro y el Surface Laptop con procesadores Qualcomm Snapdragon X2 Plus, y prepara la llegada del Surface Laptop Ultra basado en la solución NVIDIA RTX Spark. Esto significa que los usuarios llevan más de cinco años sin ver un Surface con chip de arquitectura x86 de AMD, tras la salida del Surface Laptop 4 en 2021.

Una estrategia de especialización

Brett Ostrum, vicepresidente corporativo de Microsoft y responsable de Surface, ha respondido a las críticas en una entrevista con Windows Central. Ostrum ha argumentado que la compañía aprecia la relación con AMD, pero que la limitación de su cartera de productos obliga a ser selectivo. "Tenemos que tomar decisiones muy inteligentes sobre qué hacer y dónde hacerlo", ha señalado el ejecutivo, justificando así la ausencia de nuevos hardware AMD en la línea de consumo principal.

A pesar de este vacío en la gama Surface, AMD sigue siendo un proveedor crítico para otras divisiones de Microsoft. La empresa de Sunnyvale, Pensilvania, fabrica los SoC personalizados para las consolas Xbox y suministra los chips para las últimas ediciones de la portátil ROG Xbox Ally. Además, Microsoft ha realizado compras significativas de servidores y hardware de datacenter basados en arquitectura EPYC a AMD, manteniendo una dependencia fuerte en el sector empresarial y de nube.

Este movimiento consolida la estrategia de Microsoft de diversificar sus proveedores en el ámbito del cliente final, priorizando las arquitecturas ARM de Qualcomm y las GPU integradas de NVIDIA para mejorar la eficiencia energética y la autonomía de los portátiles. Para los administradores de sistemas que dependían de la compatibilidad nativa con aplicaciones x86 específicas o drivers propietarios de AMD, esta decisión reduce las opciones de despliegue en equipos Surface si se requiere ese stack técnico específico, forzando a mirar hacia la competencia o a equipos base Windows con hardware AMD de terceros.