Microsoft arregla a medias el pegado roto de Excel tras su propia actualización
El hotfix solo cubre Excel 2016 y Microsoft admite que el pegado puede seguir fallando en libros con formato condicional. Las versiones 2021, 2024 y 2019 siguen sin corrección.
Microsoft ha publicado un hotfix parcial para el fallo de Excel que rompe el pegado. La corrección solo cubre Excel 2016 y la propia compañía avisa de que la operación puede seguir fallando en libros que usan formato condicional.
El origen está en la actualización de seguridad que Microsoft publicó a principios de septiembre para Excel, con parches para ejecución remota de código y divulgación de información. Días después, la compañía reconoció que ese parche había traído un problema nuevo: en Excel 2024, 2021, 2019 y 2016 el pegado puede fallar en silencio. El usuario intenta pegar, la celda origen sigue seleccionada y el destino no cambia. Sin pitido, sin mensaje de error, sin nada. Algunos pudieron salir del paso con Pegado especial; el resto no tenía otra que esperar.
El hotfix ya está disponible en la página de soporte de Microsoft, pero solo para Excel 2016. Quien administre parques con Office 2021, 2024 o Microsoft 365 todavía no tiene nada que aplicar más allá de repartir la recomendación de usar Pegado especial y cruzar los dedos.
Septiembre no ha sido un buen mes para los parches
El de Excel no es un caso aislado. La actualización de seguridad de Windows de septiembre necesitó una entrega fuera de ciclo para resolver varios problemas, y aun así quedaron cabos sueltos: algunos dispositivos de audio USB podían quedarse mudos después del parche de emergencia. Microsoft ha ido añadiendo desde entonces nuevos fallos conocidos a la lista, el último relacionado con equipos unidos a dominio. Los detalles van publicándose en su panel de estado de versiones.
No todo son malas noticias: un error introducido por una actualización de agosto, que hacía que Seguridad de Windows informara de que Microsoft Defender Antivirus estaba desactivado, quedó resuelto con una actualización de Defender del 17 de septiembre.
El patrón se repite cada vez con más frecuencia: un parche de seguridad abre un agujero funcional, y la corrección llega tarde y a medias. Para quien gestiona despliegues, la consecuencia práctica es que este mes no conviene dar por bueno ningún ciclo de actualizaciones sin probarlo antes en un anillo piloto, sobre todo si en el parque hay libros con macros, formato condicional o plantillas compartidas. Y si además hay equipos unidos a dominio con periféricos USB, mejor revisar la lista de problemas conocidos antes de empujar nada.

