Meta construirá un cable submarino de 1 petabit por segundo entre Francia y EE. UU.
Petal unirá Francia y Estados Unidos con 48 pares de fibra y duplicará la capacidad de Anjana, el cable propio de Meta que enlaza España con territorio estadounidense.

Meta ha anunciado que construirá y tenderá un cable submarino transatlántico con 1 petabit por segundo de capacidad. El enlace, bautizado Petal, unirá Francia y Estados Unidos y duplicará los 480 Tbps de Anjana, el cable de la compañía que ya une España y Estados Unidos. El anuncio lo ha publicado Meta en su blog de ingeniería.
Cuarenta y ocho pares de fibra
Anjana mueve sus 480 Tbps con 24 pares de fibra. Petal sube a 48 pares, repartidos en dos hilos de 24 cada uno, y se apoya en una solución de fibra de dos núcleos. El salto al petabit sale de ahí: más pares y otra fibra, no de apretar los equipos ópticos que ya existen.
Un petabit por segundo son 1.000 Tbps. En un enlace de esta escala la cifra no se traduce en descargas más rápidas para el usuario final; lo que mide es cuánto tráfico puede cruzar el Atlántico sin que los operadores que compran capacidad mayorista se queden sin margen.
La latencia no se toca. La luz viaja a la misma velocidad por mucha fibra que se añada, así que nadie espere que Nueva York y París se acerquen en milisegundos. Lo que cambia es el volumen: más haces de luz caben por el mismo tubo.
Qué hay detrás
Meta construye y tiende el cable, según su propio anuncio. Ser dueño de los pares cambia la posición negociadora frente a alquilar capacidad a un tercero, y los cables submarinos son la parte del backbone que nadie ve pero que decide buena parte de la economía del tránsito en el Atlántico norte.
Para un equipo de infraestructura, esto no es una versión que actualizar ni un CVE que parchear. Es una pieza más del mapa de conectividad que determina por dónde salen los paquetes, cuánto cuesta moverlos y qué rutas conviene tener configuradas como respaldo.
La comparación con Anjana da la medida del paso: Meta duplica en un anuncio lo que puso en servicio con el cable anterior, y lo hace además con el doble de pares. Queda por ver el calendario de despliegue y por dónde acaba bajando el tubo al fondo del Atlántico.
