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Ciberseguridad

Más de 80.000 organizaciones pierden credenciales de IA tras robos masivos de infostealers

Un informe de SOCRadar revela que 482 grandes empresas han visto sus sesiones de IA comprometidas, con ChatGPT concentrando el 90 % de los registros.

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En el último trimestre de 2026, SOCRadar publicó su AI Identity Exposure Report, que analiza más de un millón de registros de infostealers vinculados a servicios de IA en más de 80.000 dominios corporativos. Después de filtrar los datos, el estudio se centra en 482 empresas de gran tamaño para responder a la pregunta clave: ¿a quién pertenece una credencial de IA robada y qué hereda el comprador?

El 68 % de esas organizaciones son compañías de mil millones de dólares, distribuidas en 36 países y ocho sectores, con una fuerte concentración en Norteamérica. Entre los 5.434 registros de robos se identificaron 1.500 direcciones de correo corporativas distintas, y 295 de las 482 empresas aparecieron en los últimos 90 días. ChatGPT domina el conjunto: 358 de las 482 compañías tienen al menos una sesión comprometida de OpenAI, lo que representa alrededor del 90 % de todos los registros. Herramientas de desarrollo como Hugging Face y Replit aparecen con menor frecuencia, y plataformas como Claude, Gemini o Cursor apenas aparecen en el top.

Los investigadores advierten que la preponderancia de ChatGPT no indica una falla de seguridad del proveedor, sino el efecto de su ventaja de primera adopción: muchos empleados utilizan cuentas corporativas en dispositivos personales, lo que alimenta los infostealers. Cuando la adopción de otros asistentes se expanda, se espera que la distribución se equilibre.

Por qué un robo de sesión de IA supera a un robo de contraseña

Una cuenta de IA combina cuatro elementos críticos: un archivo buscable de conversaciones, un motor de ejecución, un recurso facturable y una identidad. Cuando se roba una sesión, el atacante obtiene los cuatro sin necesidad de superar MFA. Los historiales pueden contener código fuente, datos de clientes, contratos o planes de producto, convirtiéndose en una verdadera memoria corporativa accesible al invasor.

Los tokens de sesión y las claves API son particularmente peligrosos porque pueden reutilizarse para eludir la autenticación basada en credenciales. Un atacante con una cookie válida de Zapier, por ejemplo, puede crear flujos de trabajo que exfiltran datos de forma programada desde la infraestructura de la empresa.

Sectores más expuestos

Los proveedores de tecnología y servicios de internet lideran con 144 compañías (40 % de los registros). Industrias como energía, salud, servicios financieros y retail también aparecen con alta frecuencia. En energía, el 93 % de las empresas afectadas tienen exposición a plataformas LLM, mientras que en salud y finanzas predomina la exposición a agentes y automatizaciones que otorgan autoridad a los empleados.

Medidas recomendadas

  1. Integrar todas las plataformas de IA en SSO con sesiones de corta duración, usando OAuth 2.0/OIDC y rotación de refresh‑tokens.
  2. Limitar y rotar claves API, alertando sobre usos anómalos en ASNs desconocidos o horarios atípicos.
  3. Monitorear reutilización de tokens: cambios de país o huella de dispositivo en una sesión activa indican posible reproducción.
  4. Tratar cada aparición en un registro de stealer como incidente de endpoint, no solo como un simple restablecimiento de contraseña.
  5. Identificar cuentas sombra: buscar en los logs de SOCRadar los dominios que ya aparecen en registros de robos y cerrar esas sesiones.

El informe concluye que la respuesta de Anthropic —invalidar sesiones, eliminar métodos de pago comprometidos y notificar a los usuarios afectados— constituye un buen modelo a seguir.

En resumen, la exposición de credenciales de IA es ahora una cuestión de gestión de identidad y acceso al mismo nivel que los repositorios de código o los proveedores de identidad tradicionales. Las organizaciones que no adapten sus políticas de SSO y monitorización de API estarán vulnerables a lo que los investigadores llaman LLMjacking.