Los Googlebook llegan el 4 de octubre con Android de escritorio sobre Linux
Cinco fabricantes arrancan con portátiles de entre 899 y 1.299 dólares que ejecutan Googlebook OS, un Android nativo sobre kernel Linux con soporte x86 y Arm.

Google ha puesto fecha a sus portátiles Android. Los Googlebook llegan el 4 de octubre en cinco modelos firmados por Dell, Lenovo, HP, Acer y Asus, con reservas ya abiertas y precios de salida entre 899 y 1.299 dólares. Todos corren Googlebook OS, un sistema nuevo que coge la pila nativa de Android y la monta sobre un kernel Linux, con soporte para x86 y Arm.
Qué llevan dentro
La elección de arquitecturas no es teórica: se ve en los chips. La primera tanda usa Intel Core Ultra Series 3 "Panther Lake" y Qualcomm Snapdragon X Elite, y Google dejaría MediaTek para más adelante. No hay una especificación mínima publicada, pero los equipos que salen son finos y ligeros, de 13 a 15 pulgadas, con 16 GB de RAM o más, pantalla táctil en su mayoría OLED, chasis metálico, teclado retroiluminado, desbloqueo por huella o reconocimiento facial, y una tira de luz en la tapa. Hay variantes: trackpad háptico o mecánico, distintos puertos y un convertible 2 en 1.
Lo que más cambia respecto a un Chromebook es la relación con el móvil. Googlebook OS puede lanzar aplicaciones del teléfono Android a la pantalla del portátil sin tocarlo. En la práctica hay dos cajones de aplicaciones: el menú de inicio con las apps instaladas en el equipo y, al lado, otro que lista las del teléfono. Al abrir una de esas apps se usa con ratón, teclado o táctil como cualquier otra. Se parece al reflejo del iPhone en macOS, con la diferencia de que aquí cada app se extrae por separado al escritorio en vez de duplicar la interfaz completa del móvil.
Hay más piezas pensadas para quien desarrolla. Continue On recoge en la barra inferior los iconos de las apps que el usuario tiene abiertas en el teléfono y permite saltar con ellas al portátil, sea a una app nativa o a una web según cómo la haya programado su autor. Un portavoz de Google aseguró en la presentación que añadir Continue On es sencillo para un desarrollador de Android y que emitir apps al Googlebook no requiere trabajo extra. Quick Access convierte el teléfono emparejado en una unidad más dentro del gestor de archivos: aparece en la barra lateral y se puede buscar o compartir desde ella sin coger el móvil.
Todo esto exige un Android al otro lado. Con un iPhone, el usuario se queda en una app de enlace con iOS que sincroniza y responde mensajes, poco más.
Gemini y las dudas
El cursor se llama Magic Pointer: se agita para invocar a Gemini, que responde preguntas o mira lo que hay en pantalla. En las demostraciones se le pedía comprobar si un correo de autenticación de Spotify era legítimo o meter un plan de entrenamiento de varias semanas en el calendario. Durante la sesión no quedó claro qué tareas se resolvían en local y cuáles subían a la nube. También llegan funciones recientes de Android, como widgets creados a partir de una descripción en lenguaje natural y transcripción de voz que ordena parlamentos desordenados.
Al ser Android, el catálogo de Play Store está disponible: 20.000 juegos desde el primer día, muchos gratuitos con micropagos y también bastantes títulos indie.
Queda por ver cómo se sostiene el soporte a largo plazo, si MediaTek llega de verdad y cómo se comportan esas apps de móvil cuando alguien las use a diario en un escritorio.

