La FCC veta los routers de consumo fabricados fuera de EE UU y reparte exenciones
El veto afecta solo a los routers nuevos: los que ya están en uso se pueden seguir actualizando hasta 2029 y varios fabricantes han logrado una aprobación condicional.

La FCC prohibió en marzo la venta de routers de consumo nuevos fabricados fuera de Estados Unidos y desde entonces reparte aprobaciones condicionales entre los fabricantes que quieren seguir colocando equipos en el mercado. La última en sumarse ha sido Asus, autorizada hasta el 6 de marzo de 2028. El veto, en cambio, no toca nada de lo que ya está instalado ni lo que sigue en las estanterías.
Los routers comprados antes de la medida siguen funcionando con normalidad y pueden seguir vendiéndose y recibiendo firmware nuevo, al menos hasta el 1 de enero de 2029, según las preguntas frecuentes de la FCC. Lo que cambia es lo que llegue a partir de ahora: cualquier router nuevo fabricado fuera del país necesita autorización antes de importarse, publicitarse o venderse. Eso incluye a los de empresas estadounidenses fabricados en el extranjero, que hoy son la mayoría del mercado.
El argumento de la agencia es de seguridad nacional. Sostiene que actores maliciosos han explotado fallos en routers fabricados fuera del país para atacar hogares, interrumpir redes y facilitar espionaje y robo de propiedad intelectual, y cita los ataques Volt, Flax y Salt Typhoon contra infraestructura crítica estadounidense. Los equipos afectados entraron en la lista de equipos vetados, el catálogo de productos que la FCC considera un riesgo inaceptable.
Qué entra y qué no
El alcance es más estrecho de lo que sugiere el titular. Solo toca routers Wi-Fi y hotspots móviles para hogares; los teléfonos con función de hotspot quedan fuera. Y la definición de "fabricado fuera" es bastante difusa: apunta a equipos de grado de consumo diseñados o fabricados fuera del país, o por empresas que no son íntegramente estadounidenses. Ahí caen Netgear, TP-Link, Asus, Eero (Amazon), Nest (Google), Synology, Linksys y Ubiquiti, además de casi todos los routers que entregan las operadoras.
Bogdan Botezatu, director de investigación de amenazas en Bitdefender, resume el problema: los routers están en el borde de cada red doméstica y son un objetivo atractivo, y los dispositivos IoT en general siguen siendo un punto débil de internet.
La aprobación condicional
Los fabricantes pueden pedir una autorización al Departamento de Defensa y al Departamento de Seguridad Nacional. La guía exige tres cosas: desvelar la estructura societaria y cualquier influencia o financiación de gobiernos extranjeros; detallar la cadena de suministro, componente a componente y etapa por etapa; y presentar un plan con plazos para fabricar en Estados Unidos. Quien la obtiene puede seguir vendiendo y actualizando los equipos existentes y lanzar nuevos routers, sistemas mesh y hotspots durante 18 meses. Los dispositivos nuevos siguen pasando por el proceso normal de la FCC.
Netgear está autorizada hasta el 1 de octubre de 2027; Eero, hasta el 31 de octubre de 2027; Arcadyan —que fabrica para AT&T, Verizon y T-Mobile— hasta el 12 de diciembre de 2027; y Asus hasta el 6 de marzo de 2028. También la tienen Zyxel, Gryphon, SpaceX, Adtran, Calix, Nokia y Sagemcom.
Ni los dos departamentos implicados ni la FCC han explicado por qué unas empresas sí y otras no, y ninguna ha contado cómo consiguió el permiso ni qué planes tiene de fabricación local. La Consumer Technology Association ha pedido por escrito más claridad y ha avisado de un problema práctico: si las reglas complican el suministro de componentes, los parches de firmware pueden resentirse. Para quien administra red, esa es la parte que de verdad importa.


