Intel añade al driver Xe un chequeo de salud de la vRAM y manejo de memoria degradada
El driver Xe del kernel Linux recibe de cara al ciclo 7.4 una rutina de comprobación de la memoria de vídeo y soporte para retirar páginas defectuosas.
Intel ha enviado esta semana una nueva remesa de cambios para el driver Xe de gráficos del kernel Linux, dirigida al ciclo 7.4. El hilo conductor de esta tanda es la memoria de vídeo: por un lado, una comprobación básica de la salud de la vRAM; por otro, soporte para que el driver sepa convivir con hardware cuya memoria se ha degradado.
La última página como canario
El ingeniero de Intel Matthew Auld detalla en el parche que la rutina usa la última página de la vRAM como canario durante el sondeo temprano. Ahí se comprueban el dimensionado del BAR, el del CCS y la configuración del mapeo de identidad, partiendo de la base de que, si algo está mal, es en esa última página donde antes va a aparecer. La motivación principal es el dimensionado del CCS: en algunas tarjetas BMG el offset del CCS se programa desalineado y el manejo que hacía el driver estaba roto. Lo encontró Linus, y el efecto era que cierta cantidad de almacenamiento CCS acababa entrando en el asignador como si fuera VRAM normal. De momento la comprobación vive detrás de la opción de compilación CONFIG_DRM_XE_DEBUG_MEM, así que no se dispara en producción.
Páginas defectuosas fuera de circulación
La otra pieza, que ha necesitado 21 rondas de revisión, es el offlining de páginas de memoria. Con este trabajo el driver puede descartar de forma permanente la vRAM defectuosa, de manera que no vuelva a caer en asignaciones posteriores. Las páginas malas quedan además expuestas a través de DebugFS, para que el espacio de usuario sepa qué zonas no puede usar.
Al mismo paquete de cambios se suma la exposición del estado idle por motor, también vía DebugFS. Todo ello va camino de DRM-Next.
El interés de esto es fácil de ver para quien opera máquinas con GPU Intel: una tarjeta con memoria degradada dejaba de ser fiable de forma silenciosa, y el driver podía seguir repartiendo páginas rotas entre asignaciones sin que nadie se enterara. Reservar ese almacenamiento y publicar dónde está permite mantener el equipo en servicio con la parte sana de la vRAM. Queda por ver cuándo el chequeo abandona el flag de depuración y pasa a activarse por defecto; Intel no ha dado fecha para eso.

