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Hister, un buscador privado que indexa lo que visitas y los archivos que guardas

El proyecto, escrito en Go y con licencia AGPLv3, levanta un índice de texto completo en tu propia máquina y se consulta desde el navegador, la terminal o un asistente de IA vía MCP.

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Hister es un motor de búsqueda personal: indexa el contenido completo de las páginas que visitas y de los archivos que guardas, y después deja consultarlo desde el navegador, la terminal o un asistente de IA conectado por MCP. El proyecto está en GitHub, escrito en Go y publicado bajo AGPLv3 o cualquier versión posterior.

La diferencia con un buscador al uso está en dónde vive el índice: en un servidor que controla el usuario, no en el de un tercero. Por defecto no hay telemetría ni sincronización en la nube, y la extensión de navegador solo envía el contenido indexado al servidor de Hister que se le configure, aparte de descargar los favicons. La búsqueda semántica opcional sí manda el texto de los documentos a un endpoint de embeddings que elija quien lo despliega, así que ahí toca leer la configuración antes de activarla.

Qué hace falta para levantarlo

El arranque es un binario: se descarga el de la última release, se renombra a hister (hister.exe en Windows), se le da permiso de ejecución en Linux o macOS y se lanza con ./hister listen. Ese proceso tiene que seguir vivo mientras se indexa y se busca. La interfaz escucha en 127.0.0.1:4433. También hay paquetes para Homebrew (brew install hister), Docker y Nix. Si se compila desde el código hacen falta Go 1.26, npm y un compilador de C para las dependencias de CGO.

Del lado de lo que entra en la colección: páginas nuevas capturadas por la extensión de Firefox o Chrome, historial de navegador importado, directorios locales y ficheros sueltos. Las consultas admiten filtros por campo, frases exactas, comodines, negación, alias y prioridad de resultados, y el proyecto incluye un crawler para indexar sitios enteros. En un servidor compartido mantiene separados los documentos y los resultados de cada usuario.

La guía de inicio rápido cubre la puesta en marcha y hay una demo pública para probar la interfaz antes de instalar nada.

Para quien administra sistemas, el atractivo es que no hay servicio cloud obligatorio ni dependencia de un proveedor: un proceso, un índice en disco y las extensiones de navegador como única pieza cliente. Eso también define el coste de operarlo, porque el almacenamiento y el crecimiento del índice son cosa de quien lo despliega.

Y ahí está lo que no cuenta el repositorio. No hay benchmarks de velocidad de consulta, ni cifras de cuánto ocupa el índice con un uso real, ni versiones numeradas más allá de la última release. Todo lo anterior es la descripción del propio autor, no de un tercero que lo haya medido.