Grammarly inunda de correos a los usuarios de una empresa que no renovó
Un administrador de sistemas denuncia que, al comunicar su empresa que no renovaría, el proveedor envió avisos no solicitados a todas las cuentas con licencia y expuso el correo de su responsable.
Un administrador de sistemas ha contado lo que pasó cuando su empresa comunicó a Grammarly que no pensaba renovar. Según su relato, el proveedor empezó a mandar correos no solicitados y avisos dentro de la aplicación a todas las cuentas con licencia, sin avisar antes al equipo de TI. Entre los mensajes iba la dirección de correo directa del compañero que lleva la gestión de licencias.
Iban a aguantar hasta el final del contrato, pero tras aquello la dirección pidió eliminar esos correos, desinstalar las aplicaciones de los endpoints y acelerar la licencia y la formación en Copilot. Las capturas de los mensajes están enlazadas en el hilo.
Un canal que controla el proveedor
El asunto tiene poco de técnico y bastante de operativo. Mientras la suscripción siga viva, el proveedor mantiene acceso a las cuentas y a las direcciones de los usuarios, y puede usarlas para dirigirse a ellos sin pasar por TI. En un despliegue corporativo eso significa que cualquier empleado con licencia recibe el mensaje y que el equipo que administra la herramienta se entera a la vez que ellos, o después.
Que el correo de la persona encargada de las licencias acabara dentro de esos mensajes añade otro problema: convierte a un empleado concreto en punto de contacto para cualquier usuario descontento o curioso, dentro y fuera de la organización.
Lo que no se sabe
Aquí conviene frenar. Todo lo anterior es el relato de un único administrador. No hay capturas de una comunicación oficial del fabricante ni respuesta suya explicando qué política aplica a las cuentas marcadas para no renovar, ni cuántos clientes habrían pasado por lo mismo. La cifra de afectados, de momento, es la que da quien escribe: los usuarios con licencia de su empresa.
El aviso tiene valor práctico igualmente para quien lleva parque de SaaS: conviene revisar qué proveedores pueden escribir a los usuarios finales, quién figura como contacto de licencias y de qué forma se comunica una baja antes de que llegue. Y quien tenga Grammarly desplegado con una renovación a la vista quizá quiera preguntar a su proveedor cómo gestiona ese tránsito, o al menos tenerlo por escrito.