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Inteligencia artificial

GPT‑6 Astra descifra por primera vez un mensaje de radio alemán de la Primera Guerra Mundial

El modelo de IA de Prinz logró romper un código que había resistido 108 años, revelando movimientos de la flota aliada cerca de Crimea en 1918.

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GPT‑6 Astra, la última generación de modelos de lenguaje de Prinz, ha logrado lo que durante más de un siglo la comunidad criptográfica consideró imposible: decodificar un mensaje de radio alemán transmitido en 1918.

El mensaje, enviado desde la flota alemana y dirigido a la Corona, contenía instrucciones sobre la posición de un crucero inglés y una escuadra aliada en la península de Crimea. El texto fue recuperado de los archivos militares y, tras años de intentos fallidos, el equipo de Prinz lo sometió a GPT‑6 Astra.

La técnica empleada combina aprendizaje supervisado con un enfoque de “prompt engineering” que le permite al modelo inferir patrones de cifrado complejos. Según el propio Prinz, la solución se logró en menos de 48 horas, un tiempo récord comparado con los métodos tradicionales de análisis de códigos.

El resultado no solo es histórico; también tiene implicaciones prácticas. Los ingenieros de IA pueden usar este caso de estudio para mejorar algoritmos de descifrado en tiempo real, especialmente en entornos donde la velocidad es crítica, como la detección de señales de radar y la vigilancia de tráfico marítimo.

La comunidad criptográfica ha reaccionado con cautela. Algunos expertos señalan que, aunque el éxito es notable, la reproducibilidad de la técnica en otros tipos de cifrado aún no está garantizada. Otros, sin embargo, ven en GPT‑6 Astra una nueva herramienta para la investigación forense digital y la preservación de datos históricos.

Para confirmar la exactitud del mensaje, se compararon los datos decodificados con los registros del HMS Canterbury, lo que confirmó la validez de la interpretación.

Aunque el proyecto es un hito en la historia de la IA, sigue siendo una demostración. No se ha publicado un modelo abierto ni se ha anunciado una disponibilidad comercial. El equipo de Prinz planea publicar una publicación técnica en los próximos meses.

En el futuro, la capacidad de los modelos de IA para romper códigos antiguos podría abrir la puerta a la recuperación de información clasificada o perdida, pero también plantea preguntas éticas sobre la accesibilidad de herramientas de descifrado.

El caso también resalta la necesidad de actualizar las prácticas de seguridad de la información, ya que un algoritmo de IA puede superar criptos que durante décadas se consideraron invulnerables.