Google suspende cuenta de Ads por supuesto software malicioso y la levanta tras denuncias
El creador de RACE, un multiplexor de terminales escrito en Rust, logró que Google reactivara su campaña de Ads después de que el gigante lo catalogara erróneamente como software comprometido.
El autor del proyecto RACE, un multiplexor de terminales nativo para macOS escrito en Rust, vio suspendida su cuenta de Google Ads bajo la acusación de "software malicioso" y "sitio comprometido". La campaña, que había invertido 500 $, fue bloqueada sin que Google ofreciera detalles sobre el supuesto problema. Tras varias apelaciones sin respuesta clara, el desarrollador realizó una auditoría completa del sitio y del binario distribuido.
Evidencia de la inocencia
- Google Safe Browsing no reporta contenido peligroso para el DMG descargable: https://transparencyreport.google.com/safe-browsing/search?url=https:%2F%2Fdownloads.race-term.com%2FRACE.dmg&hl=en.
- VirusTotal tampoco detecta malware en el archivo DMG: https://www.virustotal.com/gui/file/84d082f6a5d3ab75b30e532bf60b406ce12ecc3550bc3f2c6904f34d8ba5e9f?nocache=1.
- Los reportes de Google Search Console para ambos dominios (race-term.com y downloads.race-term.com) indican "No hay problemas de seguridad".
El proyecto se sirve desde Cloudflare y no incluye tracking ni servidores propios; la página está generada con Bridgetown y el único script externo es Cloudflare Analytics. La funcionalidad del multiplexor implica lanzar procesos de terminal en segundo plano, un comportamiento que puede ser confundido con actividades propias de software de tipo "botnet" por los filtros automáticos de Google.
Reacción de Google y reapertura
Tras presentar la evidencia, el equipo de Google Ads reactivó la cuenta, aunque sin explicar qué disparó la suspensión inicial. El caso se volvió visible en Hacker News, donde la comunidad señaló la falta de transparencia del proceso de apelación y la necesidad de una revisión manual más exhaustiva.
Qué implica para los desarrolladores
Este episodio muestra que los filtros de Google Ads pueden generar falsos positivos para aplicaciones que gestionan procesos, incluso cuando están firmadas, notarizadas y limpias según herramientas de escaneo. Los equipos que dependen de publicidad para distribuir software deberían estar preparados para proporcionar pruebas de seguridad y, de ser posible, contactar directamente con los revisores de Google para evitar interrupciones prolongadas.
Queda la incógnita de si Google ajustará sus algoritmos para reconocer mejor este tipo de comportamientos legítimos o si los desarrolladores tendrán que buscar canales alternativos de promoción.

