Google parchea vulnerabilidad zero‑day de V8 que permite ejecutar código en el sandbox
Una falla fuera de límites en el motor V8 de Chrome, identificada como CVE‑2026‑87491, está siendo explotada activamente y se ha corregido en la versión 153.0.8010.36.

Google lanzó el jueves una actualización que corrige 230 vulnerabilidades, entre ellas la zero‑day CVE‑2026‑87491 que permite a un atacante remoto ejecutar código arbitrario dentro del sandbox de Chrome mediante una página HTML manipulada. La NVD la describe como "escritura fuera de límites en V8 en Google Chrome versiones anteriores a 153.0.8010.36". El fallo fue descubierto por la investigadora Jihyeon Jeong del Compsec Lab de la Universidad Nacional de Seúl, quien recibió una recompensa de 2.500 dólares por su reporte el 6 de agosto.
Google confirmó que el exploit ya está activo en el wild, aunque no dio detalles sobre su modus operandi ni sobre los actores detrás. La compañía indicó que mantendrá restringido el acceso a información adicional hasta que la mayoría de los usuarios haya actualizado. Además, advirtió que si el bug reside en una biblioteca de terceros, podrían prolongarse las restricciones.
Esta es la séptima zero‑day de Chrome explotada en 2026; las anteriores incluyen CVE‑2026‑2441, CVE‑2026‑3909, CVE‑2026‑3910, CVE‑2026‑5281, CVE‑2026‑11645 y CVE‑2026‑85046. La misma actualización también soluciona cinco fallos críticos en componentes WebGL y Cast, y un uso después de liberación en WebPackaging atribuido a OpenAI Codex Security.
Para protegerse, los usuarios deben actualizar Chrome a la versión 153.0.8010.36 o 153.0.8010.37 en Windows y macOS, y a 153.0.8010.36 en Linux, mediante Más > Ayuda > Acerca de Google Chrome. Los navegadores basados en Chromium, como Edge, Brave, Opera y Vivaldi, deberán aplicar los parches cuando los publiquen.
La importancia radica en que la vulnerabilidad afecta al motor de JavaScript y WebAssembly, componentes críticos para la ejecución de código en la web. Un exploit exitoso puede comprometer la aislación del sandbox y abrir la puerta a ataques más sofisticados. La rapidez con la que Google ha distribuido el parche es clave para limitar la superficie de exposición mientras los equipos de defensa analizan la amenaza.
