GMKtec lanza el EVO-X5 Pro, un mini PC con Ryzen AI Max+ y 192 GB para IA local
El fabricante monta hasta 192 GB de LPDDR5X en un chasis pequeño y asegura que mueve modelos de 320.000 millones de parámetros en local. Los precios arrancan en 6.399 dólares.

GMKtec ha presentado el EVO-X5 Pro, un mini PC que vende como "supercomputador de escritorio para IA" y que monta el AMD Ryzen AI Max+ PRO 495. La compañía afirma que puede ejecutar en local modelos de hasta 320.000 millones de parámetros, y lo justifica con los 192 GB de LPDDR5X-8533 de la configuración tope. Es un dato suyo, no de un tercero: no ha publicado medidas de tokens por segundo ni ha enseñado una demo.
El chasis es pequeño, pero la lista de puertos no lo parece. Lleva dos USB-C de 80 Gbps, otros dos USB-C de 40 Gbps y dos RJ-45 de 10 GbE, además de tres bahías M.2 2280 para SSD con carriles PCIe Gen4 repartidos en ×4, ×4 y ×1. Incorpora un módulo TPM 2.0 dedicado y soporte de gestión fuera de banda, algo poco habitual en este segmento y que a quien administra máquinas le suena a poder entrar aunque el sistema esté caído.
Lo interesante no es el formato, es la memoria. 192 GB en una caja que cabe en un escritorio permiten cargar pesos que en una GPU de consumo no entran ni de lejos, y evitan montar un servidor con varias tarjetas solo para probar un modelo grande. El precio de esa comodidad es el ancho de banda y la capacidad de cálculo, muy por debajo de lo que da una GPU dedicada.
Precio y disponibilidad
Hay dos configuraciones. La de 192 GB y 2 TB sale por 6.799 dólares, con precio de lanzamiento de 6.599 y una tanda de 30 unidades a 6.399. La de 192 GB y 4 TB cuesta 7.099 dólares, 6.899 en la oferta inicial y 6.699 en esa misma tanda limitada.
Son precios de gama alta para un equipo de escritorio, así que la pregunta es a quién le compensa. Para desarrollo y pruebas de modelos grandes en local, o para entornos donde los datos no pueden salir de la oficina, la alternativa pasa por un servidor con GPU profesionales, que cuesta bastante más y consume más. Lo que falta por ver es el comportamiento real: cuántos tokens por segundo saca con un modelo de ese tamaño, cuánto se calienta la caja y si el firmware de gestión fuera de banda está a la altura.

