Geiger inventaría en un comando los agentes de IA que corren en tu máquina
El escáner se lanza con npx sin instalar nada y sin enviar telemetría: enumera agentes, servidores MCP, hooks y extensiones, y avisa de qué puede tocar cada uno.
Geiger es un escáner de solo lectura que se ejecuta con npx geiger-scan y hace inventario de todo lo que hay en la máquina capaz de actuar en nombre de un agente: harnesses, servidores MCP, plugins, hooks, skills, subagentes y extensiones de editor o de navegador. Por cada hallazgo indica de dónde viene, qué puede hacer y en qué ruta está la evidencia para comprobarlo a mano.
El contexto que empuja la herramienta es concreto. En agosto de 2026, un harness de agente open source pasó de cero a más de 200.000 estrellas en GitHub en tres semanas, su ecosistema de plugins superó los 13.000 repositorios en la misma ventana y aparecieron clientes de escritorio que se instalan con un clic. Cada una de esas instalaciones es un programa que ejecuta comandos, lee ficheros y guarda credenciales en dotfiles que nadie mira dos veces.
Qué mira y qué reporta
La cobertura es amplia. Lee la configuración global y por proyecto de Claude Code (servidores MCP, hooks, plugins, skills, subagentes, apiKeyHelper), los hosts MCP habituales (Claude Desktop, Cursor, Windsurf, VS Code en ámbito de usuario y de proyecto, Cline, Roo Code, Continue, Zed) y una lista larga de agentes de línea de comandos: Codex CLI, Gemini CLI, Aider, OpenCode, Qwen Code, Goose, Copilot CLI, Ollama, LM Studio y otros. También revisa extensiones de VS Code, Cursor e Insiders, la presencia de ajustes de IA en JetBrains, paquetes de agente en los roots globales de npm (leyéndolos directamente, sin ejecutar npm) y extensiones de Chrome, Edge, Brave y Firefox con sus permisos concedidos.
Cada entrada lleva origen (registry, store, git, script local, servidor remoto o UNKNOWN-ORIGIN) y capacidades marcadas como EXECUTES, HOLDS-SECRETS, BROAD-FILESYSTEM, BROAD-WEB y NETWORK. Reconoce además los envoltorios de políticas que se colocan delante de un servidor MCP y reporta las dos capas en vez de esconder el servidor real detrás del envoltorio.
Las promesas del autor son tres: solo lectura (la única escritura es el fichero --json que tú nombres), sin telemetría de ningún tipo, y secretos descritos solo por su forma. Cuando encuentra un valor con pinta de credencial, informa el nombre de la clave, el fichero y el tipo de secreto, nunca el valor. Una pasada de redacción sobre toda la salida actúa como defensa adicional.
Operación
Los modificadores son pocos y previsibles: --html genera un informe autocontenido con indicaciones de remediación por hallazgo, --json da salida legible por máquina con esquema versionado, --path añade directorios de proyecto, --home permite escanear otro perfil o una imagen montada, --strict sale con código 2 si algo puede ejecutar código o guardar secretos, y --diff compara con una instantánea anterior para ver qué apareció, desapareció o escaló.
El uso interesante es el de deriva: guardas una baseline, la revisas una vez, y dejas geiger-scan --strict --diff baseline.json en cron o en CI. Solo alarma cuando algo nuevo puede ejecutar o guardar secretos; el inventario ya revisado se queda callado. Es el mismo modelo mental de un lockfile. Para parques de máquinas, el patrón que propone es --json por equipo desde una tarea de RMM, baseline por máquina y --diff para reportar la deriva. Si no hay npm, npx github:Atomburstofficial/geiger tira directamente del repositorio.
Las limitaciones están declaradas de entrada, y son las importantes: lee rutas de configuración conocidas, así que no ve agentes instalados en rutas no estándar, en otras cuentas de usuario, en contenedores ni en WSL visto desde el lado de Windows. Analiza configuración, no comportamiento en ejecución: no puede decir qué hizo un plugin, solo qué permite su posición, ni juzgar si un paquete es malicioso. El propio autor lo resume: el origen no es sinónimo de confianza.
Con la superficie de agentes creciendo más rápido que la costumbre de auditarla, el primer informe sirve para saber qué hay; el segundo, y todos los que vienen después, son los que detectan que algo cambió sin que nadie lo aprobara.

