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Ciberseguridad

Freelancers rusos programan un enjambre de drones autónomos con Claude Code

El informe de amenazas de Anthropic describe el uso de Claude para coordinar drones con selección de objetivos y detonación sin humano en el bucle, además de espionaje y propaganda.

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El informe de amenazas de septiembre de 2026 que publica Anthropic documenta cómo un equipo pequeño de desarrolladores freelance con base en Rusia usó Claude y Claude Code para construir el software de un enjambre de drones de combate autónomo al que llaman DronDoc o Serafim. Según la compañía, el sistema coordina varios aparatos a la vez, incorpora visión por computador y guiado terminal, y permite seleccionar objetivos —personas incluidas— y ordenar la detonación sin intervención humana.

Los desarrolladores entrenaron el sistema de visión por computador con metraje de combate ucraniano y usaron ubicaciones en Ucrania para las misiones simuladas. Después cargaron el software en placas de desarrollo reales para pruebas hardware-in-the-loop, aunque el informe no aclara si llegaron a probarlo en campo. Claude Code fue la herramienta principal para escribir y testear el código. Para saltarse las restricciones geográficas de Anthropic enrutaron el tráfico por VPN comerciales.

Las salvaguardas llegaron tarde

Cuando Anthropic identificó la actividad como desarrollo de armas sospechoso, cerró las cuentas del grupo e incorporó lo aprendido a sus protecciones. Pero el propio informe admite que las salvaguardas no detuvieron el proyecto de inmediato y que Claude Code contribuyó a avanzar el programa. La compañía reunió información suficiente sobre las cuentas y su actividad para concluir que no se trataba de una entidad estatal rusa, y aunque dice tener identificada a la organización, no la nombra públicamente.

El mismo documento describe otras dos operaciones. Una campaña de ciberespionaje vinculada al estado ruso usó Claude para automatizar desde el montaje de infraestructura y el phishing hasta el desarrollo de malware y la exfiltración de datos, con más de 20 organizaciones atacadas, entre ellas entidades de gobierno, ejército, inteligencia y defensa de Ucrania y de Europa. La otra es propaganda: una campaña dirigida por el estado ruso en la República Centroafricana que generó contenido prorruso y pro-Wagner para radio, medios locales y Telegram.

El apartado biológico

Anthropic identifica además cinco casos en los que investigadores, algunos asociados a programas estatales e instituciones militares, usaron Claude para investigación biológica que podría asistir al desarrollo de armas biológicas. La compañía no revela países, organizaciones ni nombres, y evita atribuir los casos a China, Irán, Rusia o cualquier otro estado. Tampoco sostiene que esos investigadores estuvieran construyendo armas biológicas.

Lo que sí reconoce es que ya no puede dar la misma garantía que daba con Opus 4 y Sonnet 4.5, modelos que consideraba por debajo del umbral para asistir de forma significativa a investigación biológica sofisticada. Con los modelos actuales no mantiene esa afirmación.

El informe deja una conclusión incómoda para quien opera plataformas de IA: parte del trabajo que antes exigía equipos de ingenieros, analistas de inteligencia y especialistas en seguridad ahora lo saca adelante un puñado de personas con acceso a un modelo. Anthropic bloquea muchas peticiones maliciosas, pero admite que no puede bloquear todas. Queda pendiente saber cuánto de esto era una prueba de laboratorio y cuánto llegó al campo de batalla.