Fedora 45 beta cambia la consola de Linux por kmscon y sube a GNOME 51
La beta llega con el kernel 7.2 y un release candidate de GNOME 51, pero el cambio de fondo es que la consola de texto del kernel deja paso a un emulador en espacio de usuario.
Fedora 45 ya está en beta. La build trae el kernel 7.2, un release candidate de GNOME 51 y un cambio que llevaba más de una década aparcado: la consola de texto que vive por debajo del escritorio, esa que casi nadie ve hasta que algo falla, deja de ser la del kernel y pasa a ser kmscon, un emulador de terminal en espacio de usuario.
kmscon no es nuevo. Se anunció en 2012, su autor original, David Herrmann, se fue a otras cosas al cabo de unos años, y el proyecto se salvó porque otro desarrollador, Peifeng Yu, conocido como Aetf, mantuvo un fork durante una década hasta que el equipo original retomó el trabajo el año pasado. Por debajo usa las facilidades de Direct Rendering Manager y Kernel Mode Setting para configurar la pantalla, y sobre esa base añade soporte Unicode bastante mejor que el de la consola clásica, multiseat (varios usuarios compartiendo una máquina con teclados y monitores separados) y más de 16 colores. Lo segundo suena a escenario de laboratorio en 2026, pero lo primero no: quien trabaje con alfabetos o scripts que no sean ASCII lo va a notar.
El detalle que más se va a usar a diario es más aburrido: Ctrl y + o Ctrl y - cambian el tamaño del texto de la consola al vuelo, y el resultado sigue nítido en pantallas HiDPI. Hasta ahora eso era pelear con la configuración del framebuffer.
GNOME 51, Plasma 6.7 y el instalador
GNOME 51 todavía no está cerrado, así que lo más parecido a notas de versión es un changelog escueto. No parece una entrega para tirar cohetes: mejoras en navegación por teclado y en el lector de pantalla Orca, rotación automática en equipos con sensores de orientación y retoques en Ajustes, Archivos, Calculadora y la pantalla de inicio de sesión. Quien use KDE tiene Plasma 6.7.
El instalador basado en navegador ahora cubre los flujos iniciales de los Atomic Desktops inmutables y permite particionar con Stratis, el sistema de almacenamiento de Red Hat. En el apartado de paquetes hay dos cambios con consecuencias: RPM pasa a exigir la firma de paquetes y DNF5 evita cambiar de proveedor durante las actualizaciones, lo que corta por lo sano una categoría de sorpresas desagradables. Las ISOs de Atomic Desktop se construyen con image-builder, y Fedora CoreOS incorpora compresión de memoria con zram y el gestor de presión de memoria systemd-oomd, que no tiene precisamente fans entusiastas.
Asahi y el resto
Fedora Asahi Remix 45 también está en beta. Incluye soporte preliminar para los chips M3, M3 Pro y M3 Max de Apple, aunque sin aceleración 3D de GPU funcional, así que sirve sobre todo para equipos headless. No hay nada para M4 ni M5. Como siempre, toca revisar el resto del árbol: lenguajes, runtimes y utilidades de seguridad vienen actualizados.
Que una distribución cambie la consola del kernel por un proceso en espacio de usuario es de esas cosas que se aprueban en una nota de versión y se notan durante años. También marca una dirección: cada vez menos piezas del sistema dependen del kernel para dibujar algo en pantalla. Queda ver si otras distribuciones siguen el mismo camino o si kmscon se queda como particularidad de Fedora.


