Factorizan las claves RSA de una autoridad de certificación de los 90
Un investigador ha factorizado las claves RSA de 512 bits de la CA canadiense E-Certify, incluidas en Netscape 4.51, y ha reconstruido las llaves privadas.
El investigador Matt Palmer ha logrado factorizar las claves RSA de 512 bits de dos certificados raíz emitidos por la extinta autoridad de certificación canadiense E-Certify. Las claves, integradas en Netscape 4.51 en 1999, son tan débiles que un PC de sobremesa actual las rompe en poco más de un día. Palmer ha publicado las claves privadas resultantes y las herramientas en GitHub.
El viaje comenzó con una pregunta: ¿quedan claves RSA lo bastante pequeñas como para factorizarlas sin esfuerzo? En los albores de la PKI web no había estándares mínimos de seguridad, y Netscape e Internet Explorer incluían raíces de confianza en sus instaladores. Palmer descargó archivos de ambos navegadores desde archive.org y, con ayuda de Claude Code, extrajo todos los certificados raíz. Ahí encontró dos certificados de 512 bits de E-Certify, uno para SSL y otro para S/MIME, que Netscape envió en marzo de 1999.
Aunque la factorización de RSA-155 (512 bits) ya se había demostrado en 1999, estas raíces se mantuvieron hasta 2002. Palmer usó la herramienta CADO-NFS en un Ryzen 9 5950X; tardó 32 horas en la raíz de servidor y 29 en la de cliente. El resultado: las dos claves privadas, que ahora permiten emitir certificados que cualquier Netscape 4.51 con el reloj anterior a octubre de 2003 aceptará.
Para probarlo, Palmer montó una máquina virtual con Netscape 4.51 y, dado que ningún TLS moderno es compatible con aquella versión, escribió un servidor TLS a medida en Go. El sitio de demostración está en e-certify.fly.dev, solo accesible desde ese navegador antiguo. Todo el código y las claves están en el repositorio.
Más allá de la anécdota, el caso subraya que la historia de la PKI tiene agujeros: claves que se consideraron seguras hace dos décadas son ahora triviales de romper. La buena noticia es que estas raíces llevan muertas desde 2002, pero sirven como recordatorio de que la confianza en el ecosistema de certificados depende de mantener los algoritmos al día.
