Ex‑consejero de Nvidia reclama 1 billon de dólares en acciones por error de vesting de 1993
El exmiembro del Consejo de Asesores Técnicos de Nvidia, Eric Gullichsen, sostiene que le deben 1 billon de dólares en NVDA tras un fallo de asignación de opciones que se remonta a 1993. La compañía ha rechazado la propuesta de liquidación.

Eric Gullichsen, quien formó parte del Consejo de Asesores Técnicos de Nvidia en sus primeros años, publicó un blog en el que afirma que le deben USD 1 000 000 000 en acciones de NVDA. El reclamo se basa en 25 000 opciones que se le otorgaron en septiembre de 1993.
Según el documento, el error de vesting se habría producido cuando la empresa dividió sus acciones, lo que aumentó el número de opciones que debía recibir. A la fecha, el valor de esas opciones equivale a unas 4,5 millones de acciones, después de los splits posteriores.
Nvidia ha comunicado que la propuesta de compensación no se ha aceptado. En su respuesta, la compañía destacó que las opciones fueron otorgadas bajo los términos de ese momento y que no se ha encontrado ninguna irregularidad en el proceso de vesting.
El caso resalta la importancia de revisar cuidadosamente los acuerdos de opciones de acciones, especialmente en compañías que han experimentado múltiples splits. Los administradores de sistemas y los arquitectos que gestionan infraestructuras de nube corporativa deben tener en cuenta que los errores de vesting pueden dar lugar a reclamaciones significativas de valor.
Para los responsables de infraestructura que usan herramientas de gestión de identidad y acceso, este episodio subraya la necesidad de mantener registros precisos y auditable de los derechos de los empleados. Un error administrativo puede generar un riesgo financiero que se materializa años después.
El reclamo de Gullichsen no solo afecta a la valoración de las acciones de NVDA, sino que también plantea preguntas sobre la gobernanza de los planes de opciones de las empresas de tecnología. Los ejecutivos y los boards deben asegurar que los contratos de opciones estén bien documentados y que los sistemas de seguimiento estén actualizados.
Si el caso llegara a un litigio, se podrían revisar los documentos originales de 1993 y los registros de splits para determinar la validez de la reclamación. Para los responsables de TI, esto significa que cualquier herramienta que utilicen para el seguimiento de opciones debe ser capaz de manejar escenarios complejos, como splits múltiples y cambios de valor.
En cuanto a la operación, la disputa no parece amenazar la estabilidad operativa de NVDA, pero sí podría tener un impacto en la percepción de la gestión de recursos humanos y la cultura corporativa. El resultado final dependerá de las negociaciones entre las partes y de las posibles implicaciones legales.
Para más información sobre el contexto de la narrativa de acciones de Nvidia, consulta el análisis disponible en colo.to.

