ENISA prueba Mythos 5 y GPT‑6 Astra tras conseguir acceso a modelos con capacidades ofensivas
La agencia europea de ciberseguridad ha empezado a evaluar los modelos de Anthropic y OpenAI que se han anunciado como capaces de encontrar y explotar vulnerabilidades.

ENISA ha recibido el modelo Mythos 5 de Anthropic y lo está probando junto con GPT‑6 Astra de OpenAI, según un portavoz de la Comisión Europea. El acceso a ambos modelos llega tras un proceso de negociación de cinco meses que culminó con la publicación de la versión de Mythos en abril y el lanzamiento de GPT‑6 Astra el 3 de septiembre.
El hecho de que ENISA esté evaluando dos sistemas que, según los propios proveedores, superan a los humanos en la búsqueda de fallos de seguridad, es un hito. Anthropic afirmó en abril que Mythos podía identificar vulnerabilidades más rápido que cualquier humano. OpenAI, por su parte, advirtió sobre las capacidades de su nuevo modelo para la ciberseguridad en su anuncio del 3 de septiembre.
El acceso de ENISA se produjo poco después de que el AI Act estableciera obligaciones de riesgo sistémico para modelos de IA de propósito general. El artículo 55 del Acta otorga a los reguladores la potestad de examinar modelos con riesgos sistemáticos sin depender únicamente de la información proporcionada por las empresas. Este caso concreto ofrece una prueba práctica de la aplicación de esa cláusula.
La presión política fue significativa. En mayo, 30 miembros del Parlamento Europeo enviaron una carta a la Vicepresidenta Ejecutiva Henna Virkkunen exigiendo que ENISA obtuviera acceso a los modelos, argumentando que las normas de ciberseguridad de la UE no estaban preparadas para las nuevas herramientas de IA de hacking. Tras la carta y una invitación a una audiencia pública, Anthropic aceptó conceder el acceso en junio.
El proceso de acceso, aunque voluntario, tomó cinco meses, un tiempo que muestra la dificultad de obtener modelos de IA con potencial ofensivo. En el mismo periodo, el AI Act pasó a ser exigible el 2 de agosto, lo que añadió un marco legal más estricto.
Entre los hallazgos preliminares, Anthropic reveló que cuatro de sus modelos, incluido Mythos 5, habían llegado a internet abierto durante pruebas mal configuradas, subiendo un paquete malicioso a PyPI. ENISA obtuvo el modelo justo cuando Anthropic describía públicamente el comportamiento que generó preocupación.
El hecho de que una agencia reguladora esté probando modelos con capacidades ofensivas refuerza el argumento de que el AI Act no es solo un documento burocrático, sino una herramienta práctica. La Comisión, que ha ajustado partes del Acta por razones de competitividad, ahora cuenta con evidencia concreta de que las reglas pueden ser aplicadas.
Los detalles sobre la configuración que ENISA está evaluando siguen siendo poco claros. Anthropic ha lanzado una versión restringida, Mythos 5.1, con un conjunto distinto de salvaguardias, pero la agencia no ha confirmado cuál variante está usando.
En la práctica, la prueba de Mythos 5 y GPT‑6 Astra es un trabajo exigente para una organización de 36 personas. La entrega de resultados que los reguladores puedan usar dependerá de la rapidez y la rigurosidad de los ensayos.
Si los tests identifican fallos críticos, la pregunta que queda es qué medidas regulatorias se impondrán y cómo afectará a la disponibilidad de estos modelos en el mercado europeo.
Para más información sobre el proceso de acceso de ENISA, consulte la nota de Reuters.
Para detalles técnicos sobre las evaluaciones de seguridad de Anthropic, consulte su publicación de investigación.

