El FBI avisa a ShinyHunters tras el arresto de uno de sus líderes en Países Bajos
Brett Leatherman, director adjunto de la División Cibernética del FBI, pide a los miembros restantes de la banda que se entreguen: «Sabemos cómo encontraros»
El FBI ha pasado de la investigación al aviso público. Después de que la policía neerlandesa detuviera a un sospechoso de 24 años al que la agencia señala como uno de los presuntos líderes de ShinyHunters, Brett Leatherman, director adjunto de la División Cibernética del FBI, ha grabado un vídeo dirigido a los miembros que quedan en la banda. El mensaje es corto: «Sabemos cómo encontraros», y la sugerencia es entregarse mientras la elección siga siendo suya.
Los argumentos de Leatherman
«Estamos convencidos de que habéis visto u oído cosas en los últimos días que el público no ha visto», dice el responsable del FBI en la grabación. Y añade: «Otros grupos creyeron que el anonimato o sus amigos iban a protegerlos, y se equivocaron. Las detenciones tienen la virtud de cambiar quién está dispuesto a hablar, y la infraestructura incautada tiene la virtud de mostrarnos quién queda. Cuanto más tiempo sigáis en esto, más aprendemos sobre vosotros. Vosotros sabéis cómo encontrarnos y nosotros sabemos cómo encontraros. Sugiero que os pongáis en contacto primero, mientras la elección todavía es vuestra».
El bureau no ha aclarado si ha incautado infraestructura del grupo ni si alguno de sus integrantes ha respondido al ofrecimiento.
El arresto y el hackeo que lo precedió
La policía neerlandesa aseguró tras la detención que en el portátil del sospechoso apareció «una gran cantidad de información», incluidos «detalles sobre dos asesinatos que se iban a cometer en el extranjero. Hay indicios de que el sospechoso dio la orden». El director del FBI, Kash Patel, confirmó que la agencia colaboró con los investigadores neerlandeses en la operación. En un mensaje publicado en X, el FBI añadió que se han incautado dispositivos electrónicos y que hay «más arrestos posibles».
La semana anterior, ShinyHunters había comprometido el portal FBIJobs.gov y afirmó haber robado datos personales sensibles de empleados actuales, antiguos y candidatos del FBI. A diferencia de sus intrusiones habituales, que combinan robo y extorsión, un portavoz del grupo sostuvo que esta no perseguía dinero: querían que el FBI rectificara o retirara unas declaraciones que, según él, contenían «acusaciones falsas sustanciales». El mismo portavoz defendió que el golpe servía para mantener la reputación del colectivo y su «negocio» a flote: «Es un juego y es el mundo en el que vivimos. Solo protegemos nuestro negocio como haría cualquier otra empresa. Se trata de quién hace mejor su trabajo».
Que el FBI grabe un vídeo dirigido a los presuntos autores no es lo habitual: la agencia suele reservar ese terreno para las acusaciones formales. El mensaje llega además en un momento en el que los grupos de extorsión por robo de datos han visto caer detenciones y operaciones sobre su infraestructura, algo que empuja a los que quedan a revisar con quién hablan y qué guardan. Falta por ver si el aviso se traduce en más arrestos y si los datos que el grupo dice tener del portal de empleo del FBI acaban publicados o se quedan como moneda de cambio.


