El driver BFF de Intel entra en cola para el kernel Linux 7.4
El Bitfix Filter, pensado para los procesadores de servidor Diamond Rapids, ya está en la rama edac-for-next y apunta a la próxima ventana de fusión del kernel.
Intel va a meter un driver nuevo en el kernel Linux. Se llama BFF y esta semana ha quedado encolado en la rama edac-for-next del repositorio RAS, que es la antesala de la próxima ventana de fusión. Si nada se tuerce, entrará con Linux 7.4.
El driver acompaña a una característica de hardware que debuta con Diamond Rapids, la próxima generación de procesadores de servidor de Intel. La idea detrás del nombre es sencilla: BFF son las siglas de Bitfix Filter, un filtro que atrapa errores corregidos en el silicio. El problema es que ese filtro se puede ir atascando con errores transitorios a medida que el procesador envejece y algunos bits empiezan a quedarse clavados. Cuando eso pasa, el filtro dedica su capacidad a registrar y señalar una y otra vez el mismo error corregido, que ya se conoce y no aporta nada.
El driver hace un reinicio de ese filtro. Al limpiar las entradas redundantes, deja sitio libre para otros errores que sí puedan aparecer después. Es mantenimiento de silicio en toda regla: no arregla nada roto, evita que la telemetría se ciegue con el tiempo.
Detección y corrección de errores
La rama donde ha caído el parche es la de EDAC, el subsistema del kernel dedicado a la detección y corrección de errores de memoria. Que un driver llegue a una rama "-next" significa que ya ha pasado revisión y que está listo para el envío formal en la siguiente ventana, salvo sorpresa de última hora. La rama edac-for-next es la que recoge ese trabajo antes de que suba al árbol principal.
Intel presentó el driver el mes pasado en la lista del kernel, así que el recorrido hasta aquí ha sido corto. Lo llamativo es la ventana elegida: el soporte para Diamond Rapids se está preparando con antelación, antes de que la generación anterior termine su ciclo. El lanzamiento de estos procesadores de servidor está previsto para el año que viene.
Con esto, el soporte en Linux para Diamond Rapids parece prácticamente cerrado. Queda por ver si aparece alguna función de última hora en el kernel, algo habitual cuando se acerca una generación nueva de hardware, y cómo se comporta la plataforma bajo carga una vez que los sistemas estén en producción.