El Core Ultra 200S no arranca con DDR5 de 8 Gbit: el problema no es la capacidad
Los Arrow Lake fallan el POST con módulos DDR5 que funcionaban en plataformas anteriores si llevan dies de 8 Gbit, una densidad que Intel no admite en su plataforma.

Los Core Ultra 200S (Arrow Lake) se están topando con memorias DDR5 que funcionaban sin problema en plataformas anteriores y que ahora no llegan ni al POST. El fallo no depende de la capacidad ni de la frecuencia del módulo, sino de los chips DRAM que lleva dentro: si son dies de 8 Gbit, la placa puede quedarse en negro.
Los casos los han ido recogiendo usuarios en Reddit y el medio alemán PCGH los ha reunido. En varios de ellos aparecen chips SK Hynix H-Die y H8A, pero el patrón se repite con independencia de la marca del módulo.
El dato está en la hoja de datos
El manual de Intel para la plataforma limita las densidades de die DDR5 admitidas a 16, 24 y 32 Gbit. En UDIMM no ECC la lista arranca directamente en 16 Gbit. Los dies de 8 Gbit no figuran, y ahí está el origen del problema.
La clave es que la capacidad del módulo no dice nada sobre cómo se ha montado. Un módulo de 8 GB puede llevar cuatro chips de 16 Gbit u ocho de 8 Gbit: misma capacidad, misma frecuencia nominal, comportamiento distinto. Con 16 GB ocurre igual: ocho chips de 16 Gbit entran en la lista de Intel, dieciséis de 8 Gbit no.
Entre los modelos con los que se han reportado fallos están el KLEVV FIT V, el V-COLOR XSKY, el Patriot Venom 5, el Patriot Elite 5 y algunas unidades del G.Skill Flare X5. La lista ni es completa ni sirve como sentencia: un mismo producto puede cambiar de DRAM entre lotes sin tocar el nombre, la frecuencia ni el disipador. Por eso no basta con mirar la marca del módulo para saber si va a arrancar en un LGA1851.
A quién le afecta
El caso duele sobre todo a quien viene de Alder Lake o Raptor Lake y reutiliza su DDR5 en una placa con socket LGA1851. Memoria que llevaba meses funcionando puede no dar imagen en la máquina nueva aunque los números de la etiqueta encajen sobre el papel.
La recomendación práctica es la de siempre en estos escenarios, aunque ahora con más motivo: consultar la QVL del fabricante de la placa antes de comprar o reutilizar, y si se puede, verificar la organización de los chips del módulo concreto en lugar de fiarse del modelo comercial. Para quien solo cambia de CPU y conserva la memoria, la comprobación es obligatoria, no opcional.
Queda por ver si Intel amplía la compatibilidad por firmware o si los fabricantes resuelven el asunto remapeando los lotes nuevos. De momento, la única información fiable sobre qué memorias funcionan en Arrow Lake está en la lista del fabricante de la placa, y esa lista cambia de una revisión a otra.


