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Ejército ucraniano emplea Steam Deck como controlador de torretas remotas Shablya

Fotos y videos confirman que la consola portátil de Valve se está usando para operar torretas armadas, ofreciendo una solución de bajo costo y fácil integración.

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El ejército de Ucrania ha puesto a prueba la Steam Deck como controlador de una torreta remota desarrollada por la empresa local Global Dynamics. Los primeros indicios surgieron en abril cuando TRO Media publicó imágenes de la consola junto a un arma estática, aunque en ese momento no se distinguía si estaba en uso o simplemente en pausa. Recientemente, un video de YouTube muestra de forma clara la pantalla de la Steam Deck manejando la interfaz de la torreta, confirmando su función de control.

La lógica detrás de la elección es sencilla: la Steam Deck es un PC completo con Linux nativo, pantalla táctil y controladores integrados, lo que la convierte en una estación de mando autónoma. Según el investigador de Bellingcat Aric Toler, usar una consola comercial elimina la necesidad de módulos de control especializados que pueden costar miles de dólares y estar sujetos a restricciones de exportación. Con un precio de US$399 por unidad, la consola resulta accesible y disponible en el mercado, a diferencia de los sistemas de control tradicionales que dependen de la capacidad de producción de proveedores militares.

Las torretas, denominadas Shablya ("sable" en ucraniano), fueron desarrolladas hace varios años por Global Dynamics y están equipadas con cámara termal, telémetro y la capacidad de montar ametralladoras o lanzagranadas. En 2015 una campaña de crowdfunding en el sitio People's Project recaudó ₴445.000 (aprox. US$12.000) para financiar diez unidades. Según el portal Vikna.tv, una partida de Shablya ya está operativa con la 68ª Brigada Jaeger, que ha publicado su propio video en Facebook mostrando la torreta en acción.

El uso de la Steam Deck permite a los operadores mantenerse fuera de la línea de fuego, reduciendo el riesgo de bajas y evitando que el controlador se convierta en un objetivo prioritario. La integración es directa: la consola se conecta al sistema de la torreta mediante un cable de datos y ejecuta una interfaz Linux‑compatible diseñada para el control remoto. No se ha detectado que se haya instalado Windows, lo que simplifica la cadena de suministro y evita procesos de dual‑boot complejos.

Aunque la prensa ucraniana que difundió los videos no mencionó la consola, usuarios externos identificaron el dispositivo y lo señalaron en foros internacionales, lo que generó la cobertura de medios como PC Gamer. La iniciativa muestra cómo equipos de consumo pueden ser reaprovechados en entornos de defensa cuando la disponibilidad y la flexibilidad son críticas.

Esta práctica abre la puerta a más experimentos con hardware comercial en el frente, aunque plantea preguntas sobre la seguridad del software y la posible vulnerabilidad a ataques cibernéticos. Será necesario monitorear si se implementan medidas de hardening o si aparecen versiones oficiales de firmware para este tipo de uso.