EE.UU. asigna 775 millones a cinco empresas de computación cuántica
GlobalFoundries lidera con 375 millones; D-Wave, PsiQuantum, Quantinuum y Rigetti obtienen 100 millones cada una.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos ha anunciado la concesión de 775 millones de dólares en subvenciones de investigación a cinco empresas dedicadas a la computación cuántica. La decisión, publicada por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), se enmarca en la CHIPS Act y tiene como objetivo impulsar el desarrollo de procesadores cuánticos en el país.
GlobalFoundries, el mayor fabricante de semiconductores por contrato, recibirá 375 millones de dólares para construir una instalación de fabricación de chips cuánticos. La compañía, que ya produce chips clásicos para numerosos clientes, tendrá que adaptar sus procesos a los materiales y técnicas que exigen los qubits. Según el acuerdo, la planta deberá dar servicio a distintas arquitecturas cuánticas, no a una sola.
Las otras cuatro empresas seleccionadas — D-Wave, PsiQuantum, Quantinuum y Rigetti — obtendrán 100 millones de dólares cada una. Cada firma desarrollará su tecnología: D-Wave y Rigetti trabajan en qubits superconductores; PsiQuantum, en fotónica; Quantinuum, en trampas de iones. Estos enfoques son incompatibles entre sí, y por eso la instalación de GlobalFoundries debe ser flexible.
Esta no es la primera ayuda pública al sector cuántico, pero sí una de las mayores. Lo llamativo es que la mayor parte del dinero no vaya a una empresa de diseño, sino a una fundición. La razón es simple: el cuello de botella para escalar los ordenadores cuánticos no está tanto en el diseño de los procesadores como en la fabricación fiable de los qubits y su interconexión.
La subvención se produce en un contexto de competencia internacional por la supremacía cuántica. China, la Unión Europea y Japón también tienen programas similares. Con esta inversión, Washington intenta asegurar que las empresas estadounidenses no dependan de fundiciones extranjeras para sus futuros chips cuánticos.
Para los profesionales de TI, la noticia es un recordatorio de que la computación cuántica avanza, aunque aún no haya equipos comerciales que se puedan comprar. La fabricación a escala es el paso previo y este tipo de ayudas puede acortar los plazos. Habrá que esperar unos años para ver si las promesas se materializan en hardware que se instale en un centro de datos.


