EE. UU. acusa a empresas chinas de IA de destilar Claude, GPT y Gemini
La NSA, CISA y FBI denuncian ataques de destilación a escala industrial contra los principales modelos de IA estadounidenses, con DeepSeek, Alibaba y otras firmas chinas como supuestas autoras.

Las agencias de ciberseguridad e inteligencia de Estados Unidos han emitido una advertencia conjunta contra varias empresas chinas de inteligencia artificial. La NSA, la CISA y el FBI las acusan de realizar ataques de destilación a escala industrial para extraer capacidades de los modelos de IA más avanzados del país, como Claude, GPT, Gemini y Grok. La actividad, descrita como el núcleo de su estrategia de desarrollo, habría contado con el respaldo del gobierno chino y habría permitido a estas compañías acortar sus ciclos de entrenamiento y reducir costes de forma significativa.
La destilación, una técnica legítima en investigación, se convierte aquí en un abuso sistemático: más de mil millones de tokens extraídos a través de millones de solicitudes desde finales de 2024. Para ello, las empresas adquieren suscripciones premium en masa y las comparten entre equipos, empleando métodos avanzados como la extracción de cadenas de razonamiento, la conmutación automática de rutas ante bloqueos y sistemas de evaluación para detectar contramedidas. El informe también describe el uso de proxies y mercados grises para acceder a los modelos, que están restringidos en China, mediante VPN y cuentas falsas.
Las acusaciones alcanzan a casi todas las grandes firmas chinas del sector. DeepSeek habría atacado capacidades de razonamiento para entrenar sus modelos R1 y V3; Moonshot AI habría extraído datos de Claude y GPT para entrenar sus modelos Kimi; Alibaba habría destilado de Claude-4 y GPT-5 para mejorar sus habilidades de ingeniería de software; MiniMax habría usado Claude Code y Gemini para su modelo M2; StepFun y Z.AI también figuran en la lista con campañas dirigidas a modelos específicos. La lista es larga y las acusaciones detalladas, pero las empresas aún no han respondido públicamente.
No es la primera vez que se denuncian estas prácticas. Anthropic ya las señaló en febrero contra DeepSeek, Moonshot y MiniMax. Esta misma semana, Google Threat Intelligence Group informó de un aumento de campañas que en algunos casos superaron los 100 millones de solicitudes con el objetivo de extraer capacidades visuales y de audio. La novedad ahora es la implicación conjunta de varias agencias gubernamentales, que elevan el tono y piden a las empresas estadounidenses que implementen medidas de detección y mitigación, alteren respuestas ante sospechas de destilación y correlacionen actividades entre proveedores, plataformas en la nube y agregadores de API. La comunidad técnica observa con atención si estas medidas serán suficientes frente a adversarios que ya han demostrado una gran capacidad para adaptarse.


