Dron de menos de 100 g con sensores táctiles de bigotes para navegación en entornos difíciles
Un equipo de Delft University de Tecnología ha creado un dron ultraligero que se guía solo por el tacto, usando bigotes artificiales para explorar lugares donde la visión y el GPS fallan.

Un grupo de investigadores de la Delft University of Technology ha desarrollado un sensor táctil basado en bigotes que permite a drones de menos de 3,5 onzas (100 g) navegar exclusivamente por el contacto.
El sistema, descrito en un artículo de TechXplore, está pensado para robots autónomos diminutos que no pueden llevar sensores pesados. Cámaras, telémetros y LiDAR suelen perder funcionalidad en polvo, humo o oscuridad, mientras que el nuevo sensor de bigotes funciona bajo cualquier condición.
"Queremos dotar a los drones de una percepción táctil rica, no para manipular objetos sino para un concepto novedoso de navegación táctil: usar el contacto para explorar y volar a través de lo desconocido", explicó el profesor asociado de Aerial Physical Interaction y Embodied Intelligence, Dr. Salua Hamaza.
El desafío principal es que el sensor debe ser ultraligero, de baja latencia y bajo consumo. Al observar la naturaleza, los investigadores encontraron la solución en los bigotes, que permiten una detección rápida y precisa del entorno.
El dron utiliza solo 34 KB de software y puede alcanzar una precisión submilimétrica en sus desplazamientos. La combinación de hardware y software permite que el dron se adapte a entornos donde la visión y el GPS fallan, abriendo posibilidades para inspecciones en edificios deteriorados, minas o áreas de desastre.
El proyecto demuestra que la integración de sensores táctiles en drones pequeños es factible y puede superar las limitaciones de los métodos tradicionales de percepción. Se espera que esta tecnología se adapte a otras plataformas, como robots de rescate o vehículos autónomos de entrega en interiores.
El próximo paso será validar el sistema en escenarios reales y optimizar su eficiencia energética, lo que podría hacer que los drones de menos de 100 g se conviertan en herramientas estándar para inspecciones y misiones críticas.


