Drehbuchstudio Pro, un compilador de prompts de vídeo con IA bajo licencia MIT
Convierte guiones de varias escenas en prompts de una sola línea con marcas de tiempo y ancla personajes y paletas desde imágenes, con un modelo de visión local.
Drehbuchstudio Pro es un generador de prompts open source, con licencia MIT, que ataca dos fallos concretos de los modelos de difusión de vídeo: el truncado de tokens cuando el prompt lleva saltos de línea y la deriva de personajes y paletas entre planos. Lo firma un usuario que se identifica como Patient_Gap6221 y el código está en el repositorio.
El primero de los problemas es de sintaxis. Según el autor, MiniMax H3, Kling o Runway recortan o ignoran parte del prompt cuando este incluye saltos de línea estándar, algo que aparece en cuanto escribes un guion de varias escenas. La herramienta compacta todo en una única línea continua con marcas de tiempo, del tipo 00:00.000 a 00:14.000, 00:14.000 a 00:28.000 y así. Trata el prompt como un fichero que hay que compilar antes de enviarlo, no como texto libre.
Anclajes sin salir de la máquina
El segundo frente es la consistencia. Para fijar personajes y escenarios, el programa se conecta a un modelo de visión local levantado en LM Studio en el puerto 1234 y extrae de las imágenes de referencia tokens estructurados, con nombres como @Subject1_... o @Building1_.... Todo el proceso es offline; no hay llamadas a una API externa.
Alrededor hay otras piezas pensadas para el mismo flujo: recetas de emulsiones fotográficas (Agfachrome CT18 AP-41, Kodachrome 64, CineStill 800T con su halación a 650 nanómetros), interruptores para activar el LoRA MiniMax H3 de Astroburner —identificado como ASTROCINEMAV01K2T— sin arrastrar el resto de la paleta, y exportación de la línea de tiempo a DaVinci Resolve en .edl y .fcpxml, además de Final Cut Pro.
Lo que no hay: ninguna demo pública más allá de los reels de Instagram del propio autor, y ninguna cifra. No dice cuántos tokens se pierden sin la compactación ni cuánto sube la consistencia con los anclajes. Todo lo anterior es la descripción que él mismo hace de su herramienta; el repositorio es lo único que un tercero puede comprobar ahora.
Lo interesante no es tanto la emulación de película —hay decenas de recetas circulando— como el enfoque: un prompt con gramática estricta que pasa por una fase de compilación, y anclajes multimodales resueltos en local en lugar de contra un servicio en la nube. Si la compactación a una línea evita de verdad el recorte de tokens, ese truco sirve igual para cualquier modelo de difusión, no solo para los que usa el autor. Falta que alguien lo mida.