DOCSIS 4.0 y la supervivencia de los cableos de 870 MHz
El salto de DOCSIS 3.1 a 4.0 implica frecuencias que la infraestructura de cable actual no puede soportar, lo que obliga a los proveedores a replantear su estrategia de red.
DOCSIS 3.1 ya ha sido desplegado en la zona, con canales simétricos y un espectro de 1 GHz para downstream, aunque el cable de 870 MHz sigue operando sin mayores problemas. El salto a DOCSIS 4.0, que expande el downstream a 1,8 GHz, supera el límite de la línea de cobre, lo que pone de manifiesto una brecha técnica que los operadores no pueden cubrir sin invertir en hardline nuevo o en fibra.
La limitación del espectro de 870 MHz
El cable de cobre tradicional está clasificado para 870 MHz. Cuando los proveedores adoptaron DOCSIS 3.1, se aprovechó el rango de hasta 1 GHz, lo que exigía que los equipos de la línea se apropiasen de frecuencias más altas. La experiencia práctica indica que, a pesar de la brecha, la señal sigue siendo estable en la mayoría de los puntos de entrega. Sin embargo, la continuidad de la calidad no está garantizada a medida que el espectro se expande.
Implicaciones de DOCSIS 4.0
DOCSIS 4.0 requiere un espectro de 1,8 GHz para downstream. Esa frecuencia excede en 930 MHz el rango que la infraestructura de cobre puede manejar, lo que provoca atenuaciones graves y pérdida de rendimiento. Los equipos de cable no pueden recuperarse de esa pérdida sin reconfigurar el cableado, lo que implicaría un coste de capital considerable.
Estrategias de los proveedores
La alternativa más plausible es la adopción de fibra en la bandeja de trinchera (trench fiber). Esto permitiría mantener la entrega de alta velocidad sin depender de las limitaciones del cobre. Sin embargo, la inversión en fibra de cobre a nivel de distribución es alta, y la rentabilidad dependerá de la densidad de usuarios y de la competencia.
Perspectiva a largo plazo
Si los operadores no invierten en fibra, podrían verse forzados a convertirse en proveedores de banda ancha de bajo costo, relegándose frente a los servicios de fibra óptica y a las tecnologías de acceso de próxima generación, como XGS‑PON, que ya están superando a DOCSIS 3.1 y 4.0 en velocidad y eficiencia. En consecuencia, la viabilidad de DOCSIS 4.0 como solución a largo plazo parece limitada sin una reestructuración significativa de la infraestructura de cable.
Conclusión
La promesa de DOCSIS 4.0 se ve obstaculizada por la física de los cables de cobre existentes. Los operadores deben decidir entre una actualización de hardline costosa o un cambio a fibra, lo que redefinirá el mercado de banda ancha en los próximos años.

